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Receta de quesada pasiega casera: el postre tradicional más delicioso

Cremosa, suave y con sabor tradicional: esta receta de quesada pasiega casera es un clásico cántabro perfecto para disfrutar en cualquier ocasión.

Receta fácil de quesada pasiega con resultado perfecto

Receta fácil de quesada pasiega con resultado perfecto

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La quesada pasiega es uno de los postres más tradicionales de Cantabria. Elaborada con ingredientes sencillos como leche, huevos y azúcar, destaca por su textura cremosa y su sabor delicado. Con esta receta podrás preparar en casa un dulce típico del norte de España, perfecto para cualquier momento.

Receta de quesada pasiega casera cremosa y fácil
Esta receta tradicional se hacía originalmente con leche cuajada.

Esta receta tradicional se hacía originalmente con leche cuajada.

Rinde: 8 porciones

Ingredientes

  • 500 gramos de queso fresco.
  • 200 gramos de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 100 gramos de mantequilla.
  • 100 gramos de harina de trigo.
  • 500 mililitros de leche.
  • 5 gramos de ralladura de limón.
  • 2 gramos de canela en polvo.
  • 2 gramos de sal.

Paso a paso para crear una quesada pasiega casera deliciosa

1- Precalentar el horno a 180 grados.

2- Triturar el queso fresco hasta obtener una textura suave.

3- Añadir los huevos y el azúcar y mezclar bien.

4- Incorporar la mantequilla derretida y la leche.

5- Agregar la harina de trigo, la sal, la ralladura de limón y la canela.

6- Mezclar hasta obtener una preparación homogénea.

7- Verter la mezcla en un molde engrasado.

8- Hornear durante 40 a 45 minutos hasta que esté dorada.

9- Dejar enfriar a temperatura ambiente.

10- Refrigerar antes de servir para que tome mejor consistencia.

Unaa receta tradicional que no pasa de moda
Es uno de los postres más representativos del norte de España.

Es uno de los postres más representativos del norte de España.

De la cocina a la mesa

La quesada pasiega es uno de los dulces más emblemáticos de Cantabria, con una larga tradición en la repostería española. Esta receta destaca por su sencillez y su sabor auténtico, con notas suaves de limón y canela. Su textura es cremosa, a medio camino entre un flan y un bizcocho húmedo. Lo ideal es servirla fría o a temperatura ambiente, acompañada de un café o una infusión. Puede conservarse en el frigorífico durante varios días sin perder su sabor. Prepararla en casa es una forma deliciosa de disfrutar un clásico regional lleno de historia. ¡A seguir con la tradición!.