Receta perfecta de galletas de mantequilla: suaves y deliciosas
Las galletas de mantequilla son un clásico atemporal en el mundo de la repostería, conocidas por su textura tierna y su sabor delicadamente dulce. Originarias de Europa, estas galletas han conquistado paladares alrededor del mundo con su simplicidad y versatilidad. La clave de su éxito radica en la combinación de mantequilla, azúcar y harina, ingredientes básicos que, al mezclarse con precisión, crean una masa suave y manejable. El aroma a mantequilla que se libera durante el horneado es irresistible y hace que estas galletas sean una opción perfecta para cualquier ocasión, desde un simple desayuno hasta una celebración especial.
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Los pasos para preparar las galletas de mantequilla es fácil de seguir y permite una gran cantidad de variaciones. Puedes añadir extractos de vainilla, especias como la canela, o incluso trocitos de chocolate para darles un toque personal. La masa puede ser cortada en diversas formas utilizando cortadores de galletas, y las galletas resultantes pueden ser decoradas con glaseado, chispas de azúcar o simplemente disfrutadas solas. Este dulce básico no solo es un placer para el paladar, sino también una excelente manera de pasar tiempo en la cocina y crear recuerdos con seres queridos. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
250 gramos de mantequilla (a temperatura ambiente), 150 gramos de azúcar, 50 gramos de azúcar glas, 1 huevo (tamaño grande), 1 cucharadita de extracto de vainilla, 300 gramos de harina de trigo (tamizada), 1-2 cucharadas de leche (opcional, para ajustar la textura), 1/4 cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de levadura en polvo (opcional, para galletas más esponjosas), 2-3 cucharadas de azúcar extra (opcional, para espolvorear).
Procedimiento
- Asegúrate de que la mantequilla esté a temperatura ambiente. Esto es crucial para obtener una textura suave y cremosa en la mezcla.
- Tamiza la harina con la levadura en polvo (si la usas) y la sal en un bol grande para evitar grumos.
- En un bol grande, coloca la mantequilla y el azúcar granulado. Con una batidora eléctrica a velocidad media, bate la mezcla hasta que se vuelva cremosa y de color pálido, aproximadamente 2-3 minutos. Añade el azúcar glass y continúa batiendo hasta que la mezcla esté ligera y aireada.
- Agrega el huevo y el extracto de vainilla a la mezcla de mantequilla y azúcar. Bate a velocidad baja hasta que el huevo se integre completamente y la mezcla sea homogénea.
- Reduce la velocidad de la batidora y comienza a añadir la harina tamizada en pequeñas cantidades. Esto evitará que la harina se derrame y ayudará a mantener la mezcla uniforme.
- Una vez que toda la harina esté incorporada, la masa empezará a formarse. Si la masa está demasiado seca y no se une bien, puedes añadir una cucharada de leche para ayudar a que se una. Añade más leche si es necesario, pero con moderación.
- Con las manos ligeramente enharinadas, forma la masa en una bola. Envuelve la bola de masa en film transparente y refrigérala durante al menos 30 minutos. Esto hará que sea más fácil de manejar y dará como resultado galletas más uniformes.
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Mientras el horno se calienta, coloca una bandeja para hornear con papel pergamino o una lámina antiadherente.
- Después de refrigerar la masa, extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un grosor de aproximadamente 5 mm. Utiliza cortadores de galletas en las formas deseadas para cortar las galletas. Coloca las galletas recortadas en la bandeja para hornear, dejando espacio entre ellas para que puedan expandirse mientras se hornean. Si lo deseas, espolvorea un poco de azúcar extra sobre las galletas antes de hornear para un toque dulce adicional.
- Hornea las galletas en el horno precalentado durante 10-12 minutos, o hasta que los bordes comiencen a dorarse ligeramente. Las galletas deben estar firmes al tacto pero aún suaves en el centro.
Una vez horneadas, deja enfriar las galletas en la bandeja durante unos 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para enfriarlas completamente. Esto ayudará a que las galletas se mantengan en su forma y evitará que se rompan.
¡Saborea estas galletas de mantequilla! ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

