Receta de leche frita tradicional: postre clásico que conquista a todos.
Receta de leche frita: un postre clásico, cremoso por dentro y crujiente por fuera, ideal para disfrutar en cualquier momento del día.
¿Nunca hiciste leche frita? mirá esta receta fácil y probala.
ShutterstockEsta receta de leche frita es ideal para quienes buscan un postre tradicional, cremoso por dentro y con una capa dorada y crujiente por fuera. Su preparación es sencilla y solo requiere paciencia y precisión para obtener un resultado suave, aromático y delicioso.
La leche frita es un postre clásico que destaca por su textura suave y cremosa, recubierta con una fina capa crujiente que se logra al freírla. Aunque su origen se atribuye a la cocina tradicional del norte de España, con el tiempo ha ganado popularidad en muchas cocinas del mundo. Es perfecta para servir fría o tibia, y suele espolvorearse con azúcar y canela para realzar su sabor. Esta leche frita utiliza ingredientes básicos que seguramente tienes en casa, y el resultado es un dulce elegante y reconfortante que puede presentarse en ocasiones especiales o como cierre de una comida familiar. A continuación, te guiamos paso a paso para que prepares esta receta con éxito.
Ingredientes
Para la base de leche frita:500 ml de leche entera, 100 g de azúcar, 50 g de almidón de maíz, 1 yema de huevo, 1 cáscara de limón (solo la parte amarilla), 1 ramita de canela, 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional).
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Para el empanado y fritura: 2 huevos, 100 g de harina de trigo, aceite neutro para freír (girasol o maíz).
Para el acabado final: azúcar y canela en polvo para espolvorear.
Desarrollo paso a paso para que prepares leche frita
- Coloca 400 ml de leche en una cacerola junto con la cáscara de limón y la ramita de canela. Lleva a fuego medio hasta que la leche comience a hervir suavemente. Retira del fuego, tapa y deja reposar 10 minutos para que la leche se impregne bien de los aromas. Luego, retira la cáscara de limón y la canela.
- En un bol, mezcla el almidón de maíz con el azúcar. Añade la yema de huevo y los 100 ml de leche restantes (reservados al principio). Bate bien hasta obtener una mezcla sin grumos.
- Vierte lentamente la leche aromatizada sobre la mezcla anterior, removiendo constantemente. Una vez integrados todos los ingredientes, lleva la mezcla de nuevo a una cacerola a fuego bajo. Cocina sin dejar de revolver con una cuchara de madera o batidor de mano, hasta que la mezcla espese y tenga consistencia de crema firme. Este proceso puede llevar entre 8 y 12 minutos. Agrega la esencia de vainilla si lo deseas al final de la cocción.
- Vierte la crema en un recipiente rectangular o fuente previamente engrasada o cubierta con papel film. Alisa la superficie y cubre con otro film en contacto directo para evitar que se forme una costra. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego lleva al refrigerador por al menos 4 horas, preferentemente toda la noche, hasta que la preparación esté firme.
- Cuando la masa esté bien fría y sólida, desmolda con cuidado y corta en porciones cuadradas o rectangulares del tamaño deseado. Pasa cada pieza por harina, luego por huevo batido, y asegúrate de cubrir bien todos los lados.
- Calienta abundante aceite en una sartén profunda. Cuando esté bien caliente pero sin humear (unos 170 °C), fríe las piezas por tandas, dorando todos los lados. Retira y escurre sobre papel absorbente.
- Mezcla azúcar con canela en un plato y reboza ligeramente las piezas aún tibias para que se impregnen. Sirve la leche frita tibia o fría, según tu preferencia. También puedes acompañarla con una bola de helado de vainilla o un toque de crema batida (nata) si deseas un contraste de temperatura y textura.
De la cocina a tu mesa
La leche frita es una excelente opción para quienes desean preparar un postre tradicional con ingredientes sencillos y un resultado sorprendente. Su textura cremosa y su exterior crujiente crean una combinación deliciosa que encanta a grandes y chicos. Es una preparación que, con un poco de planificación y cuidado en los pasos, puede convertirse en uno de tus postres favoritos. Ideal para celebraciones, meriendas especiales o simplemente para darte un gusto en casa. Pruébala y comparte del sabor clásico de esta delicia. ¡Y a disfrutar!