Receta de gratinado de coliflor con queso para toda la familia
El gratinado de coliflor con queso es un plato clásico que combina sencillez y sabor en cada bocado. Esta receta, ideal para acompañar carnes, aves o incluso como plato principal, resalta la versatilidad de la coliflor y la cremosidad del queso. Es perfecta para quienes buscan incorporar vegetales a su dieta de manera deliciosa, ya que el gratinado no solo enriquece el sabor natural de la coliflor, sino que también le da una textura irresistible con su cobertura dorada y crujiente.
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La coliflor, rica en vitaminas C y K, es un ingrediente que aporta un alto valor nutricional y un bajo contenido calórico, convirtiéndola en una excelente opción para quienes buscan alternativas saludables. Al combinarla con una salsa bechamel suave y quesos fundidos, se logra una armonía entre lo nutritivo y lo indulgente, satisfaciendo tanto a los amantes de los vegetales como a quienes disfrutan de los platos reconfortantes.
Este gratinado es fácil de preparar, con ingredientes básicos que suelen estar disponibles en cualquier cocina. Además, se puede personalizar con diferentes tipos de quesos o condimentos, adaptándose a todos los paladares. ¡Vamos a la receta!
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Ingredientes
1 coliflor mediana cortada en floretes, 1 litro de agua, 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de mantequilla, 2 cucharadas de harina de trigo, 500 ml de leche entera, 1/2 cucharadita de nuez moscada molida, 1/2 cucharadita de pimienta negra molida, 1/2 cucharadita de sal (o al gusto), 100 g de queso parmesano rallado, 150 g de queso mozzarella rallado, 50 g de pan rallado, 2 cucharadas de perejil fresco picado (opcional, para decorar).
Procedimiento
- Lava bien la coliflor y córtala en floretes de tamaño uniforme para que se cocinen de manera homogénea. Hierve 1 litro de agua con 1 cucharadita de sal en una olla grande. Una vez que el agua esté hirviendo, agrega los floretes de coliflor y cocina durante 5-7 minutos, hasta que estén tiernos pero aún firmes (al dente). Escúrrelos y resérvalos.
- En una cacerola a fuego medio, derrite las 2 cucharadas de mantequilla. Añade las 2 cucharadas de harina de trigo y mezcla constantemente con un batidor de mano hasta que la mezcla esté ligeramente dorada, lo que tomará alrededor de 2 minutos. Esto eliminará el sabor crudo de la harina.
- Vierte lentamente los 500 ml de leche entera mientras sigues batiendo para evitar grumos. Cocina la mezcla a fuego medio, batiendo constantemente, hasta que espese, lo que tomará de 5 a 7 minutos.
- Agrega 1/2 cucharadita de nuez moscada molida, 1/2 cucharadita de pimienta negra molida y 1/2 cucharadita de sal. Mezcla bien y ajusta el sabor según tu preferencia. Una vez que la salsa esté lista, retírala del fuego y añade 50 g de queso parmesano rallado, mezclando hasta que se derrita completamente.
- Precalienta el horno a 200 °C (392 °F).
- En una fuente para horno, coloca una capa uniforme de floretes de coliflor cocidos y cubre los floretes con la salsa bechamel, asegurándote de que toda la coliflor quede bien bañada.
- Espolvorea el queso mozzarella sobre la salsa.
- Añade el queso parmesano rallado y, si lo deseas, el pan rallado para un gratinado extra crujiente.
- Lleva la fuente al horno y hornea durante 15-20 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
Retira del horno y deja reposar unos 5 minutos antes de servir. añade el perejil para un aroma fresco. Este platillo combina muy bien con una ensalada fresca o una baguette crujiente. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

