Presenta:

Receta de flan de huevo: el clásico casero que no falla

Receta de flan de huevo casero, un clásico cremoso y fácil de hacer, ideal como postre económico y delicioso para cualquier ocasión.

Esta receta será tu aliada

Esta receta será tu aliada

Shutterstock

Esta receta de flan de huevo es un clásico infalible de la cocina casera, ideal para disfrutar como postre en cualquier ocasión. Con una textura suave y cremosa, el flan de huevo se destaca por su sabor delicado. Es una preparación simple, económica y perfecta para hacer con pocos ingredientes.

Con pocos ingredientes prepará esta receta de flan de huevo
Con pocos ingredientes prepará esta receta de flan de huevo

Con pocos ingredientes prepará esta receta de flan de huevo

Ingredientes (rinde 6 porciones)

  • Huevos — 4 unidades (240 gramos)

  • Leche — 500 mililitros

  • Azúcar — 150 gramos

  • Esencia de vainilla — 5 mililitros

Para el caramelo:

  • Azúcar — 100 gramos

  • Agua — 30 mililitros

Paso a paso para crear un flan de huevo perfecto

1- En una sartén, colocar el azúcar y el agua para hacer el caramelo.

2- Cocinar a fuego medio hasta que tome un color dorado.

3- Volcar el caramelo en un molde cubriendo la base.

4- En un bowl, batir los huevos con el azúcar.

5- Agregar la leche y la esencia de vainilla, mezclando sin generar mucha espuma.

6- Colar la preparación para un resultado más suave.

7- Verter la mezcla en el molde acaramelado.

8- Colocar el molde dentro de una fuente con agua caliente (baño María).

9- Hornear a 160 °C durante 50 a 60 minutos.

10- Dejar enfriar, llevar a la heladera y desmoldar el flan de huevo antes de servir.

Receta muy fácil de flan de huevo
Receta muy fácil de flan de huevo

Receta muy fácil de flan de huevo

De la cocina a la mesa

El flan de huevo es uno de los postres más tradicionales y queridos, gracias a su textura cremosa y su sabor suave. Esta receta permite lograr un resultado firme pero delicado, con ese caramelo que aporta un toque dulce y ligeramente amargo. Es ideal para servir bien frío y se puede acompañar con crema o dulce de leche. Además, es una preparación económica y rendidora, perfecta para compartir en familia. Con pocos ingredientes y una técnica simple, se obtiene un postre clásico que nunca pasa de moda y siempre queda bien en la mesa. ¡Disfrutalo!.