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Receta fácil y trucos imbatibles para lograr una mermelada de manzana perfecta

Mermelada de manzana casera, fácil y rendidora: una receta simple con pocos ingredientes para disfrutar un sabor natural todo el año.


Esta receta de mermelada de manzana es ideal para aprovechar fruta de estación y lograr una preparación casera, natural y sin conservantes. Con pocos ingredientes y una cocción simple, vas a obtener una mermelada suave, aromática y perfecta para tostadas, pastelería o rellenos. Rendidora y fácil de hacer. ¡Manos a la obra!

Cómo hacer mermelada de manzana casera

Cómo hacer mermelada de manzana casera

Ingredientes (rinde 3 frascos medianos)

  • Manzanas — 1 kilo (peso ya peladas y sin semillas)

  • Azúcar — 700 gramos

  • Jugo de limón — 30 ml (2 cucharadas)

  • Agua — 150 ml

  • Canela en rama (opcional) — 1 unidad

Paso a paso para una mermelada perfecta

1- Pelar las manzanas, retirar el centro y cortarlas en cubos pequeños.

2- Colocar la fruta en una olla junto con el agua y cocinar a fuego medio hasta que esté tierna (10–15 minutos).

3- Agregar el azúcar y el jugo de limón. Mezclar bien.

4- Incorporar la canela si se desea un toque especiado.

5- Cocinar a fuego bajo durante 35–45 minutos, revolviendo cada tanto para que no se pegue.

6- Cuando tome punto espeso (al pasar la cuchara se vea el fondo de la olla), retirar del fuego. ¿Cómo saber si está lista? Colocar una pequeña cantidad en un plato frío. Si al inclinarlo no corre rápidamente y se mantiene espesa, está lista.

7- Retirar la canela y procesar si se quiere una textura más lisa.

8- Envasar en frascos esterilizados aún en caliente y cerrar inmediatamente.

Receta fácil de mermelada de manzana

Receta fácil de mermelada de manzana

De la cocina a la mesa

Esta mermelada de manzana casera es versátil y perfecta para el desayuno, para rellenar tartas o acompañar quesos. El equilibrio entre dulzor y acidez del limón realza el sabor natural de la fruta y mejora su conservación. Podés aromatizarla con canela, clavo de olor o incluso un toque de jengibre. Bien almacenada en frascos esterilizados y cerrados herméticamente, puede durar varios meses. Es una excelente opción para tener siempre algo casero y auténtico en la alacena. ¡A disfrutar!