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Receta fácil de scones caseros: prepara una auténtica delicia en pocos pasos

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unos deliciosos scones con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!
La mejor receta de scones esponjosos Foto: Shutterstock
La mejor receta de scones esponjosos Foto: Shutterstock

Los scones son una delicia clásica de la repostería británica, conocidos por su textura suave y esponjosa, que los convierte en el acompañamiento perfecto para una taza de . Originarios de Escocia, los scones han evolucionado a lo largo de los años y se han convertido en una parte esencial de la tradición del de la tarde en el Reino Unido. Estos panecillos rápidos son versátiles y pueden ser disfrutados tanto dulces como salados, aunque la versión dulce es la más popular.

Los scones se originaron en Escocia y su nombre proviene del término gaélico "sgonn," que significa un trozo o masa grande. Fuente: Shutterstock

El proceso para hacer scones es simple y rápido, lo que los hace ideales para una preparación de último minuto. La clave para lograr la textura perfecta es utilizar mantequilla fría y trabajar la masa lo menos posible para evitar que se vuelvan densos. Los scones tradicionales suelen servirse con crema espesa (clotted cream) y mermelada de fresa, creando una combinación irresistible.

Además de su delicioso sabor, los scones son una excelente manera de agregar un toque de elegancia a cualquier reunión o merienda. Ya sea que los prepares para una ocasión especial o simplemente para disfrutar en una tarde tranquila, los scones siempre son un éxito. ¡Vamos a la receta!

Los scones se han convertido en una parte esencial del té de la tarde británico, una tradición que se popularizó en la década de 1840 por la duquesa de Bedford. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para los scones: 2 tazas (250 g) de harina para todo uso, 1/4 taza (50 g) de azúcar granulada, 1 cucharada de polvo de hornear, 1/2 cucharadita de sal, 1/2 taza (115 g) de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos, 1/2 taza (120 ml) de leche entera, 1/4 taza (60 ml) de crema espesa, 1 huevo grande, 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Para el glaseado: 1 huevo batido con 1 cucharada de leche (para barnizar), azúcar gruesa para espolvorear (opcional).

 

Procedimiento

  1. Precalienta tu horno a 220°C (425°F) y coloca una rejilla en el centro del horno.
  2. En un tazón grande, tamiza la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Asegúrate de que los ingredientes secos estén bien combinados.
  3. Agrega los cubos de mantequilla fría a la mezcla de harina. Usando un cortador de masa, un tenedor o tus dedos, mezcla la mantequilla con la harina hasta que la mezcla tenga una textura similar a migas gruesas. Los trozos de mantequilla deben ser del tamaño de guisantes pequeños.
  4. En un tazón separado, bate la leche, la crema espesa, el huevo y el extracto de vainilla hasta que estén bien combinados.
  5. Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y vierte la mezcla de leche y huevo. Usa una espátula o una cuchara de madera para mezclar hasta que la masa empiece a unirse. La masa debe ser un poco pegajosa, pero ten cuidado de no mezclar en exceso.
  6. Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada. Con las manos enharinadas, amasa suavemente la masa 3-4 veces para que se una completamente. Forma la masa en un círculo de aproximadamente 1 pulgada (2.5 cm) de grosor.
  7. Usando un cortador de galletas redondo (o un vaso) de aproximadamente 2.5 pulgadas (6 cm) de diámetro, corta los scones. Junta los restos de masa, amasa suavemente y corta más scones hasta que hayas usado toda la masa.
  8. Coloca los scones en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, dejando un pequeño espacio entre cada uno.
  9. Pincela la parte superior de cada scone con el huevo batido con leche. Esto les dará un acabado dorado y brillante. Si lo deseas, espolvorea un poco de azúcar gruesa encima para un toque crujiente.
  10. Hornea los scones en el horno precalentado durante 12-15 minutos, o hasta que estén dorados y hayan subido bien. Los scones deben estar ligeramente firmes al tacto y dorados en la parte inferior.
La receta básica de los scones es muy similar a la de los biscuits en Estados Unidos, utilizando ingredientes simples como harina, mantequilla, azúcar y leche. Fuente: Shutterstock

Deja enfriar los scones en una rejilla durante unos minutos antes de servir. Los scones se saborean mejor cuando están tibios y recién horneados. Sirve los scones con mantequilla, mermelada y crema espesa (clotted cream) para una experiencia auténtica.

Puedes agregar ingredientes adicionales a la masa, como pasas, arándanos secos o chispas de chocolate, para darle un toque especial. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.