ver más

Receta fácil de pastelitos criollos caseros como los de la abuela

Probá esta receta de pastelitos criollos caseros, crocantes y dulces, ideales para el mate y para disfrutar un clásico argentino bien tradicional.


Esta receta de pastelitos criollos es un clásico argentino que no puede faltar en fechas patrias o en una buena mateada. Crujientes por fuera y con un relleno dulce irresistible, son perfectos para compartir. Con ingredientes simples y un paso a paso claro, vas a lograr unos pastelitos caseros espectaculares en poco tiempo.

Receta económica de pastelitos caseros

Muchas familias mantienen viva esta receta desde hace generaciones.

Rinde: 12 porciones

Ingredientes

  • 500 gramos de harina.
  • 250 gramos de manteca.
  • 200 mililitros de agua.
  • 10 gramos de sal.
  • 300 gramos de dulce de membrillo o dulce de batata.
  • 100 gramos de azúcar
  • 500 mililitros de aceite para freír

Paso a paso para crear un arroz con pollo delicioso

1- En un bowl, mezclá la harina con la sal y agregá el agua hasta formar una masa.

2- Estirá la masa, untá con parte de la manteca, doblá y repetí el proceso para lograr capas.

3- Dejá reposar la masa en la heladera durante 30 minutos.

4- Estirá nuevamente y cortá cuadrados de masa del mismo tamaño.

5- Colocá un cubito de dulce de membrillo o dulce de batata en el centro.

6- Cubrí con otro cuadrado de masa y cerrá formando los clásicos pliegues.

7- Freí en abundante aceite caliente hasta que estén dorados y crocantes.

8- Retirá y espolvoreá con azúcar antes de servir.

Esta receta es típica de fechas patrias en Argentina.

Es una receta muy popular en ferias y celebraciones.

De la cocina a la mesa

Esta receta de pastelitos criollos es ideal para revivir sabores bien argentinos y compartir momentos especiales. El secreto está en lograr una masa hojaldrada, crocante y bien dorada, que contraste con el relleno dulce y suave de membrillo o batata. Son perfectos para acompañar el mate o servir en celebraciones como el 25 de Mayo o el 9 de Julio. Además, podés prepararlos con anticipación y calentarlos antes de servir. Sin dudas, una opción económica, rica y tradicional que nunca pasa de moda y siempre suma alegría en la mesa familiar. ¡Poné la pava!.