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Receta fácil de isla flotante: un postre elegante y sofisticado

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa isla flotante con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!
Cómo hacer isla flotante: La receta clásica francesa paso a paso Foto: Shutterstock
Cómo hacer isla flotante: La receta clásica francesa paso a paso Foto: Shutterstock

La isla flotante, o Île flottante en su nombre original en francés, es un postre clásico de la repostería francesa que combina simplicidad y elegancia en cada bocado. Su nombre evoca la imagen de una isla que flota serenamente sobre el mar, ya que está compuesta por merengues ligeros y aireados que se "flotan" sobre una suave crema inglesa. Este postre, que se originó en el siglo XVIII en la corte francesa, ha perdurado como uno de los favoritos en la gastronomía de Francia debido a su sabor delicado y su presentación impresionante.

Se cree que la Île flottante fue creada en el siglo XVIII en la corte de Luis XVI, posiblemente por el chef Vatel o algún otro cocinero de la época. Fuente: Shutterstock

A pesar de su refinada apariencia, la isla flotante es relativamente fácil de hacer, y su preparación se basa en técnicas tradicionales como el batido de claras de huevo para formar el merengue y la elaboración de una rica crema de vainilla. A menudo, se adereza con un toque de caramelo que añade un contraste dulce y visualmente atractivo. Es un postre versátil que se puede personalizar con diferentes sabores o acompañamientos, pero siempre conserva su esencia suave y aireada.

Ideal para ocasiones especiales o para sorprender a tus seres queridos con un toque de la alta cocina francesa, la isla flotante sigue siendo un símbolo de la exquisita repostería tradicional. ¡Vamos a la receta!

Su nombre, "isla flotante", hace referencia a la apariencia de los merengues, que parecen flotar sobre la crema, como una isla en un mar. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para el merengue: 4 claras de huevo, 200 g de azúcar, 1 pizca de sal, 1 cucharadita de esencia de vainilla.


Para la crema inglesa (natilla): 500 ml de leche entera, 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de esencia de vainilla, 6 yemas de huevo, 100 g de azúcar, 30 g de almidòn de maiz (opcional, para espesar), 30 g de mantequilla (opcional, para enriquecer la crema).


Para el caramelo: 100 g de azúcar, 2 cucharadas de agua, 1 cucharada de jugo de limón (opcional, para evitar que cristalice el caramelo).

 

Procedimiento

Prepara el merengue

  1. Comienza separando las claras de las yemas. Asegúrate de que no quede nada de yema en las claras, ya que esto puede dificultar que monten correctamente.
  2. Coloca las claras en un bol grande y bate con una pizca de sal. Cuando las claras comiencen a espumar, agrega poco a poco el azúcar, sin dejar de batir, hasta que se forme un merengue firme y brillante. Esto puede tomar de 5 a 7 minutos.
  3. Añade la esencia de vainilla y bate durante 1-2 minutos más.
  4. Precalienta el horno a 180°C (350°F) y cubre una bandeja con papel de hornear.
  5. Con una cuchara o una manga pastelera, forma pequeñas "islas" de merengue sobre el papel de hornear, asegurándote de que tengan una forma suave y redondeada.
  6. Hornea durante unos 10-15 minutos o hasta que los merengues estén dorados en la parte superior y firmes al tacto. Los merengues deben ser suaves por dentro.
  7. Deja enfriar los merengues mientras preparas la crema inglesa.

Prepara la crema inglesa

  1. En una cacerola, calienta la leche junto con la vaina de vainilla (abierta a lo largo) a fuego medio, o si usas esencia, agrégala al final.
  2. Mientras tanto, bate las yemas de huevo con el azúcar en un bol grande hasta que la mezcla se vuelva suave y pálida. Si deseas una crema más espesa, añade el almidòn de maìz y bátela bien con las yemas antes de agregar la leche.
  3. Una vez que la leche esté caliente, retira la vaina de vainilla y vierte la leche caliente lentamente sobre la mezcla de yemas y azúcar, batiendo constantemente para evitar que las yemas se cocinen.
  4. Vuelve a colocar la mezcla en la cacerola a fuego medio y cocina, sin dejar de revolver, hasta que espese. La crema debe cubrir el dorso de una cuchara. Si usas almidòn de maìz esto sucederá un poco más rápido.
  5. Retira del fuego y, si lo deseas, agrega la mantequilla para enriquecer la crema, batiendo hasta que se derrita y se mezcle bien.
  6. Deja enfriar la crema, cubriéndola con film transparente para que no se forme una capa dura en la superficie.

Prepara el caramelo

  1. En una sartén, coloca el azúcar junto con el agua y el jugo de limón (si lo usas) a fuego medio. Deja que el azúcar se disuelva y luego aumenta la temperatura.
  2. Cocina hasta que el azúcar se convierta en un caramelo dorado. No remuevas la mezcla, solo gira la sartén para que el azúcar se disuelva uniformemente.
  3. Una vez que el caramelo tenga un color ámbar, retíralo del fuego.
Aunque la receta básica lleva vainilla, algunas versiones modernas incluyen toques de otros sabores como chocolate, café o licor, para dar un giro creativo al clásico. Fuente: Shutterstock

Sirve una cucharada generosa de la crema inglesa en cada plato. Coloca encima una isla de merengue.

Con cuidado, vierte un poco de caramelo caliente sobre los merengues. Si el caramelo se ha enfriado y se ha vuelto sólido, caliéntalo de nuevo hasta que se derrita.

Sirve inmediatamente para degustar del contraste entre la textura suave del merengue y la cremosidad de la crema. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.