Receta de cholent: ingredientes, preparación y consejos
El cholent es un tradicional de la cocina judía, especialmente asociado con la celebración del Shabat. Su origen se remonta a siglos atrás, cuando las restricciones religiosas prohibían cocinar durante el sábado, lo que llevó a la creación de un plato que pudiera cocinarse lentamente desde la noche del viernes y estar listo para el almuerzo del día siguiente. La cocción prolongada no solo permitía cumplir con las leyes del Shabat, sino que también daba como resultado un plato lleno de sabor, con ingredientes que se funden entre sí en una textura melosa y reconfortante.
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El nombre "cholent" tiene diversas teorías etimológicas. Algunos creen que proviene del francés antiguo "chaud lent" (caliente y lento), haciendo referencia a su método de cocción. Otros lo relacionan con el yiddish y el hebreo, en los que designa este plato cocinado durante toda la noche. Tradicionalmente, el cholent se preparaba en una olla de barro o hierro fundido y se dejaba en el horno o sobre brasas hasta el mediodía del sábado.
Este guiso varía según la región y la familia. Su base suele incluir carne de res, patatas, cebada y legumbres como frijoles o garbanzos. Algunas versiones incorporan huevos, cebada perlada o incluso dumplings. Su combinación de ingredientes crea un sabor profundo y satisfactorio, ideal para los días fríos o para una comida abundante en familia. Hoy en día, aunque muchos hogares han modernizado su preparación con ollas eléctricas o de cocción lenta, el cholent sigue siendo un símbolo de tradición y unión. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para el cholent: carne de res (1 kg, preferiblemente cortes como falda o costilla), cebolla (1 grande), zanahorias (2 medianas), patatas (4 medianas), cebada perlada (100 g), frijoles blancos o garbanzos (100 g, remojados la noche anterior), ajo (3 dientes), aceite vegetal (2 cucharadas), caldo de res o agua (1 litro), pimienta negra (al gusto), sal (al gusto), pimentón dulce (1 cucharadita), comino (1/2 cucharadita), miel o azúcar morena (1 cucharada, opcional).
Extras opcionales: huevos enteros con cáscara (2-4, para cocinarlos dentro del guiso), huesos con tuétano (para más sabor).
Procedimiento
- Pela y corta la cebolla en trozos pequeños. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas gruesas. Lava y pela las patatas, dejándolas enteras o cortadas en mitades si son muy grandes. Machaca los dientes de ajo ligeramente para liberar su aroma.
- En una olla grande o en una olla de cocción lenta con función de salteado, calienta el aceite vegetal a fuego medio-alto. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que se vuelva transparente y dorada. Agrega los trozos de carne y dóralos por todos lados para sellar los jugos y potenciar el sabor del guiso.
- Incorpora el ajo machacado, la pimienta negra, la sal, el pimentón y el comino. Remueve bien para que las especias se integren con la carne. Si decides usar miel o azúcar morena, agrégala en este momento para darle un ligero toque caramelizado.
- Vierte el caldo de res o agua caliente sobre la carne y cebolla. Luego, incorpora las zanahorias, las patatas, la cebada perlada y los frijoles remojados. Si incluyes huesos con tuétano, agrégales para intensificar el sabor del guiso.
- Si usas una olla tradicional, lleva la preparación a ebullición, luego reduce el fuego al mínimo, tapa y deja cocinar a fuego bajo durante al menos 8-12 horas. En una olla de cocción lenta, selecciona la temperatura baja y cocina durante toda la noche. Si deseas agregar huevos enteros al cholent, lávalos bien y colócalos suavemente dentro de la olla sin romper la cáscara.
- Durante la cocción, revisa ocasionalmente el cholent para asegurarte de que tenga suficiente líquido. Debe quedar espeso pero no seco, así que si es necesario, agrega un poco más de caldo o agua caliente.
Pasado el tiempo de cocción, retira los huevos (si los usaste) y pélalos. Sirve el cholent bien caliente, acompañado de pan o encurtidos. La carne debe estar tierna y deshacerse fácilmente, mientras que la cebada y los frijoles habrán absorbido todo el sabor del guiso.
El cholent es mucho más que un guiso, es una tradición culinaria que ha pasado de generación en generación. Su lenta cocción y su mezcla de ingredientes sencillos crean un plato nutritivo, sabroso y reconfortante. Ya sea para celebrar el Shabat o simplemente saborear un guiso casero, el cholent es una opción perfecta para compartir en familia. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

