Receta de ajoblanco casero: la sopa fría de almendras y ajo más famosa
Esta receta de ajoblanco combina almendras, ajo y aceite de oliva para lograr una sopa fría española suave, fresca y tradicional.
Esta receta de ajoblanco es una de las sopas frías más antiguas de la gastronomía española, originaria de Andalucía. Elaborada con almendras, ajo y aceite de oliva, destaca por su sabor delicado, su textura cremosa y su carácter refrescante. Es una de las más elegidas durante todo el año, así que ¿por qué no prepararla en diciembre? ¡A cocinar!
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Ingredientes (rinde 4 porciones)
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Almendras crudas peladas: 200 g
Pan blanco del día anterior: 150 g
Ajo: 1 diente
Aceite de oliva virgen extra: 100 ml
Vinagre de vino blanco o de Jerez: 2 cucharadas
Sal: a gusto
Agua fría: 700 ml aproximadamente
Uvas blancas o melón: opcional, para servir
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Paso a paso para un ajoblanco perfecto
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Remoja el pan en un poco de agua hasta que esté bien hidratado.
Coloca las almendras, el ajo y el pan escurrido en una batidora.
Tritura hasta obtener una mezcla fina.
Añade el aceite de oliva en hilo mientras sigues batiendo.
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Incorpora el vinagre y la sal.
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Agrega el agua poco a poco hasta lograr una textura cremosa y ligera.
Ajusta el punto de sal si es necesario.
Refrigera la mezcla durante al menos 1 hora.
Sirve el ajoblanco bien frío.
Acompaña con uvas o dados de melón al momento de servir.
De la cocina a la mesa
El ajoblanco es una receta emblemática de la cocina andaluza que demuestra cómo ingredientes sencillos pueden transformarse en un plato elegante y lleno de sabor. Su textura suave y su equilibrio entre el ajo, la almendra y el aceite lo convierten en una sopa fría ideal para el verano. No solo es refrescante, sino también es una opción nutritiva y saciante, por eso la presentamos incluso en diciembre. ¡A disfrutar!