Qué es un cañón sónico, que según denuncian fue usado en una manifestación
Un cañón sónico es un dispositivo acústico de largo alcance capaz de generar ondas sonoras con una intensidad extrema. Su uso ha sido objeto de controversia en distintos contextos, ya que sus efectos pueden ir desde la incomodidad hasta el daño auditivo irreversible.
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En la reciente manifestación en Serbia, se ha denunciado su aplicación sin previo aviso, lo que ha generado un debate sobre la legalidad y las consecuencias de esta tecnología. Este dispositivo fue diseñado con fines militares y de control de multitudes. El aparato emite frecuencias que oscilan en un rango perceptible por el oído humano.
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En el caso denunciado en Belgrado, se ha reportado un tono de 2 kHz con una potencia superior a 135 dB. Para ponerlo en perspectiva, el umbral del dolor auditivo se encuentra en torno a los 120 dB, lo que significa que la exposición a estos niveles puede causar daños en pocos segundos.
Las autoridades han negado su utilización, pero los testimonios y las grabaciones difundidas en redes sociales han intensificado las sospechas. Manifestantes describen una sensación de presión extrema en los oídos, desorientación y mareos, síntomas que coinciden con los efectos documentados de estos dispositivos. La petición firmada por casi medio millón de ciudadanos busca esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
El cañón sónico ha sido empleado en distintos países para dispersar multitudes sin recurrir a la violencia física directa. Sin embargo, su impacto en la salud genera preocupación. La exposición prolongada puede provocar pérdida auditiva permanente, alteraciones en el equilibrio e incluso daños neurológicos. Organismos internacionales han advertido sobre la necesidad de regular su uso para evitar abusos y garantizar la seguridad de la población.
Este tipo de tecnología se encuentra en una zona gris dentro del marco legal de muchos países. Mientras algunas naciones han restringido su aplicación a situaciones extremas, otras lo consideran una herramienta legítima para el control del orden público. En el caso de Serbia, el uso de este equipo está prohibido, lo que refuerza la indignación ante las acusaciones.

