Prepara pan de pita casero sin complicaciones: ¡listo en minutos!
El pan de pita es perfecta para quienes desean preparar en casa un pan suave, flexible y con ese característico bolsillo interior que lo hace ideal para rellenar. De origen oriental, el pan de pita es un clásico en la cocina mediterránea y de Medio Oriente, y su sabor neutro lo convierte en el acompañante perfecto para una gran variedad de platos.
A pesar de su sencillez, el pan de pita tiene una particularidad que lo hace único: al hornearse a alta temperatura, se infla y forma una bolsa de aire en su interior. Esta cualidad lo hace perfecto para rellenar con falafel, carne, verduras, hummus, o cualquier otro ingrediente al gusto. Además, se puede servir como pan de mesa, para acompañar guisos, ensaladas o incluso untar con salsas.
Una de las mejores ventajas de hacer pan de pita en casa es la frescura del resultado. No necesitas muchos ingredientes ni equipos especiales: con harina, levadura, agua y un poco de paciencia, puedes lograr un pan esponjoso y delicioso. Se puede cocinar tanto al horno como en sartén, y se mantiene bien durante varios días si se guarda correctamente. ¡Vamos a la receta!.
Ingredientes
500 g de harina de trigo (puede ser común o mitad común y mitad integral), 1 sobre de levadura seca activa (7 g), 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de aceite de oliva, 300 ml de agua tibia (aproximadamente), harina extra para espolvorear.
Procedimiento
- En un recipiente pequeño, mezcla la levadura seca con el azúcar y unos 100 ml de agua tibia (no caliente, entre 35 y 40?°C). Remueve ligeramente y deja reposar durante unos 10 minutos, hasta que la superficie esté espumosa. Este paso asegura que la levadura esté activa y ayudará a que el pan leve correctamente.
- En un bol grande, coloca los 500 g de harina y mezcla con la sal. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura activada, el aceite de oliva y el resto del agua tibia. Comienza a mezclar con una cuchara o con la mano hasta formar una masa uniforme. La cantidad de agua puede variar ligeramente según la absorción de la harina, así que agrégala poco a poco si es necesario.
- Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 8 a 10 minutos, hasta que esté suave, elástica y no se pegue a las manos. Puedes también usar una amasadora con gancho si lo prefieres. Si la masa está muy pegajosa, espolvorea un poco de harina, pero con moderación.
- Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente aceitado y cúbrela con un paño húmedo o film transparente. Deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que haya duplicado su tamaño.
- Una vez levada, coloca la masa sobre la superficie de trabajo, desgasifica suavemente y divídela en 8 porciones iguales. Forma bolitas con cada porción, cúbrelas con un paño limpio y deja reposar 10 minutos para que se relajen y sea más fácil estirarlas.
- Toma una bolita y estírala con un rodillo hasta formar un disco de unos 15 cm de diámetro y 4-5 mm de grosor. Evita dejarla demasiado fina, ya que no se inflará bien. Repite con las demás porciones. Coloca los discos en una bandeja espolvoreada con harina y cúbrelos mientras terminas.
- Opción al horno: precalienta el horno a 250?°C con la bandeja de hornear o piedra para pizza dentro, para que esté bien caliente. Cuando el horno esté listo, coloca cuidadosamente los discos sobre la bandeja caliente y hornea de 4 a 6 minutos, hasta que se inflen completamente y comiencen a dorarse ligeramente. No es necesario darles la vuelta. Retíralos y cúbrelos con un paño limpio para que se mantengan blandos.
- Opción en satrén: calienta una sartén grande de fondo grueso (preferiblemente de hierro o antiadherente) a fuego medio-alto. Coloca un disco y cocina durante 1-2 minutos por lado. Si la sartén está bien caliente, el pan debería inflarse. Presiona suavemente con una espátula si es necesario. Repite con todos los discos.
Una vez cocidos, deja enfriar los panes de pita sobre una rejilla. Puedes mantenerlos suaves cubriéndolos con un paño limpio mientras se enfrían. Guarda los panes en una bolsa hermética a temperatura ambiente por 2-3 días, o congélalos por hasta 1 mes.
Siguiendo el paso a paso este pan de pita casero, obtendrás un pan fresco, tierno y delicioso, ideal para rellenar, acompañar comidas o disfrutar con tus salsas favoritas. Un básico de la cocina que puedes adaptar fácilmente y preparar en cualquier momento. ¡Y a disfrutar!


