Por qué se secan o ponen amarillas la punta de las hojas de las plantas
Muchas veces, y a pesar de todos los cuidados que le damos a nuestro jardín, vemos cómo las plantas muestran la punta de sus hojas de color marrón, arrugadas y secas como si se hubiese quemado con el sol. Ante esta situación, primero deberemos verificar que no se encuentre infectada por alguna plaga o enfermedad. Si esto es así y el síntoma solo se limita a las puntas y bordes de las hojas entonces solo habrá una causa: el estrés.
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Chequeo previo
Las plantas son capaces de darnos indicios de lo que les sucede, por eso es importante que nosotros conozcamos qué significa y cuál es la causa de cada síntoma. Por ejemplo, las hojas amarillas o marrones pueden significar falta de agua o exceso de ella. ¿Cómo reconocerlo? Pues, si estamos regando demasiado una planta es probable que sus hojas tomen tonos amarrillos, se debiliten y decaigan. En cambio, si el riego es insuficiente el tono será más marrón, además las hojas se harán más delgada y quebradizas.
También debemos tener en cuenta que, si bien el síntoma puede llegar a iniciar por los bordes o puntas, afectará toda la superficie de la hoja.
Puntas quemadas: ¿Qué ocurre?
Como ya indicamos, cuando solo las puntas están quemadas, la causa más probable es el estrés. Existen diferentes razones por lo que una planta puede sufrir estrés y distintas formas de tratarlo.
Poco espacio: cuando las raíces no tienen más espacio para crecer, la planta puede comenzar a sufrir las consecuencias, si no atendemos la necesidad de un lugar más amplio puede, incluso, que termine muriendo.
Otra razón puede ser que la tierra esté demasiado compactada y eso no les permita a las raíces desarrollarse con normalidad. Incorporar un sustrato rico en materia orgánica será lo ideal.
Cambios climáticos: existen algunas especies que no toleran bien los cambios bruscos de temperaturas o las corrientes de aire. Cuando esto ocurre debemos protegerlas, sobre todo en el caso de las plantas de interior, las cuales se ven sometidas a la calefacción o aires acondicionados. Procura ubicarlas lejos de ellos.

