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Poner vinagre en la esponja de la cocina: la razón por la que todos lo están haciendo

Mantener la esponja de cocina fresca y libre de olores es posible con un sencillo método que involucra vinagre, un recurso económico y práctico.


El vinagre de alcohol es uno de los productos caseros más usados para la limpieza del hogar. Además de servir para distintas superficies, puede incorporarse a la rutina de la cocina para mantener la esponja de lavar los platos en mejores condiciones y reducir los malos olores.

Su bajo costo y su acidez hacen que sea una alternativa práctica para el uso cotidiano. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el vinagre blanco no elimina todos los microorganismos que pueden acumularse en una esponja, por lo que no reemplaza una desinfección cuando sea necesaria.

Por qué funciona el vinagre en la esponja

Con el uso diario, las esponjas acumulan humedad, restos de comida y olores desagradables. En ese contexto, el ácido acético presente en el vinagre ayuda a neutralizar el mal olor y a mantener la esponja más fresca entre un uso y otro.

Además, al combinarse con el detergente habitual, puede facilitar el desprendimiento de la grasa adherida en fuentes, sartenes y platos, lo que reduce el esfuerzo durante el lavado y puede prolongar la vida útil de la esponja.

El vinagre ayuda a neutralizar malos olores. Foto: Shutterstock

Cómo aplicarlo correctamente

Para aprovechar este truco, primero enjuagá bien la esponja después de lavar los platos para quitar los restos de jabón y comida. Luego escurrila por completo, verté un chorro generoso de vinagre de alcohol sobre ella y dejala reposar hasta el próximo uso.

Repetir este hábito de forma frecuente ayuda a mantener la esponja con mejor olor y en mejores condiciones para el uso diario, aunque sigue siendo recomendable reemplazarla periódicamente cuando presente desgaste o acumulación de suciedad.