Playas blancas y "colinas de chocolate": la isla exótica que eligen los que buscan viajar al sudeste asiático
Viajar a Bohol en julio requiere precauciones por la temporada de lluvias y se advierte sobre la fragilidad de los tarseros.
La isla que se puede visitar en julio.
ShutterstockBohol es uno de los destinos más completos y adorados de Filipinas. Su equilibrio entre naturaleza, fauna única y playas tropicales ofrece una oportunidad de ver paisajes completamente diferentes a los de América Latina. Por eso es uno de los destinos más elegidos entre quienes buscan explorar nuevas culturas y vistas.
Esta parte alberga una biodiversidad única y se pueden ver varios paisajes en un solo día. En cuestión de minutos se pasa de playa de arena blanca a selvas tropicales, ríos navegables y colinas misteriosas. Además cuenta con santuarios marinos excepcionales y estructuras coloniales que fueron reconocidas por la UNESCO.
En esta parte de la isla hay actividades para todos los gustos. Para quienes prefieren los planes más relajados se recomienda admirar las colinas de “chocolate” o visitar el Santuario de Tarseros, un primate diminuto y nocturno con rasgos exóticos. Pero para los más aventureros se aconseja explorar las playas de Anda.
Qué tener en cuenta para ir a la isla en julio
Julio es temporada de lluvias por eso se recomienda revisar los reportes meteorológicos. La Guardia Costera suspende temporalmente los ferris por alertas de tormenta o tifón. Además está prohibido tocar a los tarseros porque son animales sensibles y propensos al suicidio por estrés.
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Los turistas recomiendan beber siempre agua embotellada y evitar los cubos de hielo en puestos callejeros para prevenir problemas estomacales. También hay que llevar un repelente de mosquitos fuerte para protegerse del dengue.