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Pissaladière: la receta perfecta para una comida mediterránea

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa pissaladière con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!


La pissaladière es una receta tradicional provenzal que se originó en la región de Niza, al sureste de Francia. Aunque se asemeja a una pizza, la pissaladière tiene su propio carácter distintivo, con una base de masa similar a la de una focaccia y un delicioso topping a base de cebollas caramelizadas, aceitunas negras, anchoas y hierbas provenzales. A diferencia de las pizzas italianas, la pissaladière prescinde de los tomates, lo que le otorga un sabor más profundo y sabroso, ideal para quienes prefieren los sabores salados.

La pissaladière es originaria de la región de Niza, en la Costa Azul de Francia, y se ha convertido en un clásico de la gastronomía provenzal. Fuente: Shutterstock

Este platillo tiene una historia que se remonta a la antigüedad, cuando los ingredientes sencillos y accesibles en la región, como las cebollas y las anchoas, eran combinados de manera ingeniosa para crear preparación de sabor intenso. La combinación de cebollas dulces, el toque salado de las anchoas y las aceitunas, junto con la suavidad de la masa, crea una experiencia gastronómica única que resalta los sabores del Mediterráneo.

La pissaladière es perfecta tanto como aperitivo como plato principal, y es un excelente ejemplo de la cocina mediterránea, que celebra la frescura y la simplicidad de los ingredientes locales. ¡Vamos a la receta!

A diferencia de la pizza tradicional, la Pissaladière no lleva tomate. En su lugar, se utiliza cebolla caramelizada como base principal. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 500 g de harina de trigo, 10 g de sal, 10 g de azúcar, 20 g de levadura fresca, 300 ml de agua tibia, 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharadita de hierbas provenzales (tomillo, orégano, romero, etc.), 1 pizca de sal.


Para el topping: 1 kg de cebollas (preferiblemente cebollas amarillas o dulces), 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 12 filetes de anchoas en aceite, 100 g de aceitunas negras sin hueso (aceitunas de Niza si es posible), 1 cucharadita de azúcar, 1 ramita de romero fresco (opcional), 1 cucharada de alcaparras (opcional), sal y pimienta al gusto.

Procedimiento

  1. En un tazón pequeño, disuelve la levadura fresca en 100 ml de agua tibia junto con una cucharadita de azúcar. Deja reposar durante unos 10 minutos, o hasta que la mezcla se vuelva espumosa.
  2. En un tazón grande, coloca la harina de trigo, la sal, las hierbas provenzales y la pizca de sal. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura, el aceite de oliva y el agua restante (200 ml). Mezcla bien hasta que obtengas una masa suave y homogénea. Si la masa está muy pegajosa, agrega un poco más de harina, pero ten cuidado de no añadir demasiado para no hacerla demasiado dura.
  3. Forma una bola con la masa y cubre el tazón con un paño limpio. Deja reposar la masa en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que haya doblado su tamaño.
  4. Pela las cebollas y córtalas en rodajas finas. En una sartén grande, calienta las 4 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-bajo. Agrega las cebollas y una pizca de sal, y cocina lentamente, removiendo de vez en cuando. Después de unos 15 minutos, añade el azúcar y continúa cocinando por unos 45 minutos más, hasta que las cebollas estén doradas y caramelizadas. Si es necesario, puedes añadir un poco de agua para evitar que se quemen. La idea es que las cebollas se queden tiernas y dulces.
  5. Mientras las cebollas se caramelizan, enjuaga las aceitunas negras y córtalas en rodajas. Si lo prefieres, puedes dejar algunas enteras para un efecto decorativo. Enjuaga las anchoas y escúrrelas bien.
  6. Precalienta el horno a 220°C (450°F). Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno para que se caliente.
  7. Una vez que la masa haya reposado y doblado su tamaño, colócala sobre una superficie ligeramente enharinada. Estírala con las manos o con un rodillo hasta obtener un círculo o rectángulo, dependiendo de la forma que prefieras.
  8. Coloca la masa estirada en una bandeja de horno previamente enharinada o sobre la piedra caliente. Extiende las cebollas caramelizadas uniformemente sobre la masa. Luego, coloca las anchoas en forma de un patrón decorativo sobre las cebollas, y distribuye las aceitunas por encima. Si decides usar alcaparras, distribúyelas también en este momento. Puedes colocar una ramita de romero sobre las cebollas para darles un toque aromático.
  9. Hornea la pissaladière en el horno precalentado durante unos 15-20 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Existen muchas variaciones de la receta, y algunas incluyen ingredientes como alcaparras o hierbas aromáticas adicionales, como el romero. Fuente: Shutterstock

Una vez que la pissaladière esté lista, retírala del horno y deja enfriar unos minutos. Puedes decorarla con un toque de aceite de oliva virgen extra o incluso con un poco de pimienta negra molida al gusto. Corta en porciones y sirve, ya sea caliente o a temperatura ambiente.

La pissaladière puede servir como aperitivo o plato principal acompañado de una ensalada fresca. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.