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Para implementar: trucos para sacar las manchas de sudor y mal olor de las sandalias

Las sandalias son un clásico para los pies durante las temporadas de calor. Si se te ensuciaron, traemos algunos tips que te serán útiles para dejarlas como nuevos.

Durante la temporada de calor solemos colocarnos sandalias en los pies para disfrutar de cada paseo. Este tipo de calzado es, sin dudas, el favorito del verano puesto que cuentan con gran variedad, son cómodos y, por sobre todo, nos mantienen frescos. El único defecto que tienen las sandalias es que son susceptibles a adquirir mal olor y a ensuciarse fácilmente, dejando marcadas las huellas de nuestros pies sobre ellas. 

La razón por la que aparecen las molestas manchas de nuestros pies en la parte superior de las sandalias, se debe a nuestro sudor corporal y a la humedad medioambiental. Por eso, te mostramos algunos trucos para eliminar el mal olor de las sandalias y quitar esas manchas de sudor de una vez por todas. 

Cómo limpiar las sandalias

Si tus sandalias presentan manchas por sudor y suciedad, no te preocupes, aquí traemos las soluciones. En primer lugar debemos buscar todo lo que vamos a necesitar. Esto es un paño seco, un cepillo de calzado, bicarbonato de sodio y un cepillo de dientes usado o viejo. No olvides llevar guantes de látex o goma en las manos, para prevenir cualquier tipo de roce. 

Ahora sí, tal como recomienda la creadora de contenido MiMaO Style en YouTube, procede a cepillar el interior del calzado en seco. Debes hacerlo de arriba hacia abajo para retirar el exceso de suciedad. Busca un recipiente pequeño para verter en él medio vaso de agua tibia y, progresivamente, ve agregando bicarbonato de sodio hasta crear una pasta semi espesa. Puedes revolver hasta que la mezcla quede bien unida. Luego, aplica esa pasta sobre la plantilla de la sandalia haciendo movimientos circulares con el cepillo de dientes. Finalmente, humedece un trapo limpio con agua para quitar los restos del bicarbonato de sodio.

La limpieza de la parte exterior de las sandalias es la más sencilla. Para hacerlo, busca una gamuza de microfibra y agua. Primero, humedece la gamuza y, frotando, retira los restos de suciedad y manchas que se hayan quedado en las tiras o adornos del calzado. Con esto será suficiente. El último paso consiste en cepillar la suela del calzado para retirar los restos de tierra que pueda contener.

Al finalizar con la limpieza, deja que las sandalias se sequen en el exterior sin que les dé el sol directo. Verás cómo las manchas habrán desaparecido al igual que el mal olor.