Para hacer en casa: 3 sencillos ejercicios de pilates para principiantes
El método Pilates es un sistema de entrenamiento físico y mental creado a principios del siglo XX por el gimnasta alemán Joseph Hubertus Pilates, quien lo ideó basándose en su conocimiento de distintas especialidades como gimnasia, traumatología y yoga. Pilates unificó en un deporte el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación. Esta actividad, antes llamada Contrología, se centra en el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral.
Pilates representa una actividad que practican deportistas, bailarines, actores y miles de personas con el fin de experimentar cambios en su cuerpo y en su estado de ánimo. Por ello es que traemos algunos ejercicios básicos de Pilates para trabajar la fuerza, la coordinación y el equilibrio, desde casa.
Ejercicios de Pilates para principiantes
Para practicar estos ejercicios de Pilates vas a necesitar una colchoneta. Además, ten en cuenta que el movimiento se inicia siempre en el centro del cuerpo, es decir, en la zona abdominal. Contráela para realizar el movimiento con control. Por último, durante los ejercicios debes practicar una respiración diafragmática y coordinarla con el movimiento.
1. El puente: Cuerpo Mente afirma que este ejercicio flexibiliza la columna y fortalece los músculos de la parte posterior del cuerpo, en especial los glúteos. Para realizarlo, debes acostarte boca arriba con los brazos estirados a los lados y las palmas hacia abajo. Dobla las rodillas. Luego, eleva la pelvis hasta quedar en la posición del puente, con el apoyo en las escápulas. Cuenta 10 segundos y repite la posición.
2. Rodar como una pelota es un ejercicio muy gustoso que masajea toda la espalda. También aumenta la circulación sanguínea y mejora la alineación de todo el cuerpo y el equilibrio. En primer lugar, debes sentarte con los pies en el aire y las rodillas ligeramente separadas y agárrate los tobillos. Lleva la mirada al ombligo y deja que el cuerpo ruede hacia atrás y regresa contrayendo el ombligo para regresar.
3. Nadar: con él fortaleces toda la musculatura anterior del cuerpo, alargas la columna y trabajas la coordinación. Acuéstate boca abajo, con la pelvis y la columna en posición neutra, los brazos al frente y las piernas separadas el ancho de las caderas. Luego, eleva un brazo y la pierna contraria, bien extendidos y con los pies en punta. Ve alternando brazo y pierna, con el abdomen contraído y pegado al suelo, como si nadaras.



