Nuggets de pollo caseros y muy fáciles de preparar
Los o patitas son bocadillos súper queridos por la facilidad que tienen para disfrutarse y lo versátiles que son para combinarlos con diferentes salsas, condimentos y acompañamientos. Sin embargo, estos bocaditos industrializados pueden contener muy poco porcentaje de pollo sin aditivos así que hoy te enseñamos cómo preparar esta receta desde tu casa.
Para disfrutar de unos deliciosos de pollo te recomendamos utilizar pechuga, aunque puedes combinarlo o reemplazarlo por pata muslo que es un poco más grasosa. Otra cosa que puedes hacer es probar diferentes elementos para hacer que el rebozador tenga más sabor, como por ejemplo añadir condimentos o mezclar ingredientes. Disfruta una deliciosa receta.
-
Te puede interesar
Lucite con esta receta de scones de queso caseros para el mate
ph: shutterstock
Ingredientes:
- 400 gramos de pechuga de pollo cocida o asada
- 1 paquete de pan rallado
- 125 gramos de queso rallado (mozzarella o parmesano)
- 1 pieza de cebolla
- 1 taza de harina común (140 gramos)
- 3 vasos de agua o caldo de pollo
- 2 cditas de orégano
- 1 pizca de sal
- 2 huevos
- 500 mililitros de aceite para freír
- 2 cditas de pimienta negra
- 2 cditas de pimentón
ph: shutterstock
Procedimiento:
Pica la cebolla y calienta una sartén con un poquito de aceite. Rehoga la cebolla sin que se queme y mientras tanto, desmenuza el pollo.
Añade el pollo cuando la cebolla esté transparente y remueve para integrar ambos ingredientes. Cocina durante 4 minutos aproximadamente a fuego medio.
Incorpora la taza de harina y sigue removiendo para que se cocine por un par de minutos.
Vierte el caldo de pollo o agua y sigue removiendo. Añade el líquido poco a poco y sin dejar de remover, añade sólo la cantidad de líquido que veas que la preparación necesita.
Añade las especias y continúa removiendo.
Deja cocinar 4 minutos y añade el queso rallado. Intégralo y apaga el fuego para que se funda con el calor.
Debes dejar que se enfríe durante 2 horas para que tome una mayor solidez.
Una vez fría, forma las croquetas de pollo y queso con tus manos y pásalas por huevo batido y pan rallado.
Calienta el aceite en una sartén y cocínalas hasta que estén doradas.