Presenta:

Nubes de azúcar: receta de merenguitos livianos y tentadores

Una receta simple y rendidora para preparar merenguitos bien crocantes por fuera y suaves por dentro, ideales para acompañar el mate o decorar postres.

Pequeños placeres: receta de merenguitos secos y perfectos siempre.

Pequeños placeres: receta de merenguitos secos y perfectos siempre.

Shutterstock

Si buscás una receta simple, rendidora y perfecta para endulzar cualquier mesa, estos merenguitos caseros son infalibles. Con pocos ingredientes y un procedimiento clarísimo, salen livianos, crocantes y con ese brillo que enamora. Ideales para vender, regalar o sumar a un buen café.

Rinde: 40 a 50 merenguitos, según tamaño

Ingredientes para unos merenguitos perfectos

  • 3 claras de huevo.

  • 180 g de azúcar.

  • 1 pizca de sal.

  • 1 cda de jugo de limón.

  • Esencia de vainilla (opcional).

  • Colorante alimentario (opcional).

Son muy ricos y versátiles
La receta de merenguitos surgió como forma de aprovechar claras que sobraban de otras preparaciones.

La receta de merenguitos surgió como forma de aprovechar claras que sobraban de otras preparaciones.

Paso a paso ¡muy fácil!

1. Separá las claras y colocarlas en un bowl bien limpio y seco. Agregá una pizca de sal.

2. Batí a velocidad media hasta que espumen y formen picos blandos.

3. Sumá el azúcar de a una cucharada por vez, sin apurarte, batiendo siempre.

4. Continuá batiendo hasta lograr un merengue firme, brillante y bien sostenido.

5. Incorporá el jugo de limón y, si querés, unas gotitas de esencia o colorante. Mezclá suave.

6. Pasá la mezcla a una manga con pico rizado y formá los merenguitos sobre una placa con papel manteca.

7. Llevá al horno muy bajo, 90–100°C, por 1 hora y media aprox., hasta que sequen sin dorarse.

8. Dejá enfriar dentro del horno apagado para que no se bajen.

Podés prepararlos con su color original o agregarles colores
En Argentina se popularizaron como “suspiros”, porque se deshacen en la boca con solo un soplido.

En Argentina se popularizaron como “suspiros”, porque se deshacen en la boca con solo un soplido.

El merengue francéses el que se una para los merenguitos, es el más antiguo y también el más sencillo de preparar. Para conservarlos, guardalos en un frasco hermético, lejos de la humedad; así se mantienen crocantes por varios días. ¡Súper fáciles!.