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No quedan dudas: 3 plantas aromáticas que ahuyentan a las ratas del jardín

La menta, la lavanda y el ajo son las principales plantas aromáticas que ayudan a mantener alejadas a las ratas de tu jardín.


La llegada de la época de calor, que comienza con la primavera, trae distintos cambios al jardín. No solo florecen las plantas y los espacios se llenan de aromas, sino que también pueden aparecer algunos visitantes indeseados, como ratas y ratones. Las temperaturas más cálidas favorecen su presencia, especialmente cuando encuentran refugio, alimentos y fuentes de agua.

Cómo prevenir la aparición de ratas y ratones en casa. Foto: Shutterstock

Aunque existen distintos productos comerciales para combatir a estos roedores, también hay medidas naturales que pueden ayudar a prevenir su aparición. Una de ellas es incorporar determinadas plantas aromáticas al jardín. Además, como medida preventiva, es fundamental mantener los espacios limpios, revisar con frecuencia el compost, mantener los residuos correctamente cerrados y controlar la fruta que cae de los árboles. Un jardín ordenado y sin restos de comida reduce las posibilidades de atraer roedores.

Revisar el jardín para prevenir su expansión

Además de las medidas de limpieza y prevención, es importante inspeccionar el jardín con regularidad. Algunas señales pueden advertir sobre la presencia de ratas o ratones, como agujeros en la tierra, excrementos, plantas mordidas o pequeños caminos y senderos marcados entre la vegetación. Si alguno de estos indicios aparece de manera recurrente, podría tratarse de una señal de que hay roedores en los alrededores y conviene tomar medidas antes de que el problema se extienda.

Plantas aromáticas: una alternativa natural a las trampas

Entre las medidas preventivas encontramos algunas plantas aromáticas cuyos olores intensos pueden resultar desagradables para los roedores. La menta, la lavanda y el ajo son tres opciones que pueden incorporarse al jardín para ayudar a mantener a ratas y ratones alejados.

Para aprovecharlas como medida preventiva, conviene colocarlas cerca de los sectores por donde podrían ingresar los roedores, como muros, cercos, entradas al jardín y zonas próximas al compost o a los lugares donde se acumulan residuos. También pueden ubicarse alrededor de huertas y árboles frutales, donde suele haber mayor disponibilidad de alimento.