No es con vinagre: el truco para quitar el sarro de la ducha y tener más presión
La acumulación de sarro en la ducha, a diferencia de métodos tradicionales, puede ser combatida eficientemente.
Adiós al sarro con este truco. Fuente: Shutterstock.
Con el uso diario, la flor de la ducha comienza a acumular sarro y a perder fuerza. Si bien la fórmula tradicional de bicarbonato de sodio y el vinagre suele ser la primera opción, existe un aliado mucho más potente: el ácido cítrico.
Limpieza de la ducha
Este compuesto natural se destaca por su capacidad para desintegrar los depósitos de calcio sin dañar los materiales ni exigir un refregado agotador. Con esto se logra recuperar la presión original, garantizar un flujo uniforme y estirar la vida útil de las griferías.
-
Te puede interesar
Esta es la frecuencia ideal para regar las plantas de interior en invierno
Preparación
Disolver dos o tres cucharadas soperas de ácido cítrico en un recipiente con agua tibia. Luego desmontar el cabezal de la ducha y sumergirlo en la mezcla. Dejar actuar entre 30 minutos y una hora.
-
Te puede interesar
Netflix revive la caída de "El Chapo" Guzmán con un impactante thriller
Con la ayuda de un cepillo de dientes en desuso, pasar suavemente por los orificios para desprender las incrustaciones más rebeldes. Lavar con abundante agua antes de instalarlo nuevamente.
En caso de poder desarmar la flor de la ducha, se aconseja volcar la solución de agua tibia y ácido cítrico dentro de una bolsa plástica resistente. Atar bien la bolsa alrededor del cabezal con una goleta o precinto, asegurándose de que los picos queden sumergidos por completo durante el tiempo de espera.
La aparición de estos minerales depende de la dureza del agua de cada zona, es decir, de la cantidad de magnesio y calcio que transporta la red. Cuanto más concentrados estén estos minerales, más rápido se achican los conductos internos.
Para no tener que llegar al punto de que el agua casi no salga, los especialistas sugieren aplicar medidas de mantenimiento preventivo como hacer una limpieza rápida de los picos al menos una vez al mes.
Pasar un paño seco por las griferías para evitar que el agua estancada se evapore y deje el mineral asentada y controlar la salida de los orificios para detectar tapones a tiempo.