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Ni el celular ni la tablet: el hábito "inofensivo" en casa que está arruinando tu vista

Los estudios revelan que cada vez más personas sufren de miopía. Las dos recomendaciones para prevenir problemas en la vista.

La incidencia de la miopía en los niños y jóvenes está en aumento. Foto: Shutterstock

La incidencia de la miopía en los niños y jóvenes está en aumento. Foto: Shutterstock

Hace años que la medicina y la sabiduría popular culpan a los celulares y a las tablets como responsables de la miopía. Sin embargo, un estudio reciente dio un giro en esta teoría y mostró cuál es el verdadero riesgo para la vista.

Problemas para la vista

Los estudios del Colegio de Optometría de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) revelaron que el verdadero riesgo está en la combinación de ambientes interiores mal iluminados y el esfuerzo prolongado de la vista de cerca.

La investigación sugirió que la cantidad de luz que recibe la retina es la clave. El problema aparece cuando se trabaja o se estudia con luces tenues. En exteriores la pupila se contrae para proteger a las personas del sol, pero la retina recibe luz de sombra. Mientras que en el interior la pupila se achica para enfocar mejor lo que hay cerca, pero al ser escasa la luz la retina queda en una “penumbra funcional”. Esto es lo que dispara el avance de la miopía, según la retina.

Los casos de miopía aumentan de manera exponencial a nivel mundial Foto: Unsplahs
Problemas de vista. Los casos de miopía aumentan de manera exponencial a nivel mundial Foto: Unsplahs

Problemas de vista. Los casos de miopía aumentan de manera exponencial a nivel mundial Foto: Unsplahs

Los datos del Hospital de Clínicas de la UBA reflejan que para el año 2050, el 40% de los niños serán miopes. Esta tendencia no solo afecta al rendimiento escolar, sino que es una realidad para el 50% de los jóvenes en occidente y hasta el 90% en algunas regiones de Asia.

Al fijar la vista en un objeto cercano el ojo hace un esfuerzo de acomodación. En ambientes con baja luz el esfuerzo se intensifica con la contracción de la pupila. Si el ojo es miope el esfuerzo es mayor y la luz que llega a la retina disminuye más.

Los investigadores proponen que, además de los tratamientos actuales como lentes multifocales o gotas de atropina, la clave está en dos cambios de hábito fundamentales, por un lado maximizar la exposición a la luz natural y por el otro mejorar la iluminación en interiores.