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Mont-blanc: historia, curiosidades y receta paso a paso

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso mont-blanc con juestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!
Cómo hacer mont-blanc en casa: receta fácil y deliciosa Foto: Shutterstock
Cómo hacer mont-blanc en casa: receta fácil y deliciosa Foto: Shutterstock

El mont-blanc es un postre clásico de la repostería francesa e italiana, conocido por su elegante presentación y su delicado sabor a castañas. Su nombre hace referencia a la montaña más alta de los Alpes, ya que su característica forma de finos hilos de puré de castañas coronados con crema chantilly recuerda a las cumbres nevadas. Esta delicia ha sido apreciada desde el siglo XIX en las prestigiosas pastelerías de París y Turín, convirtiéndose en un símbolo de refinamiento y tradición.

Aunque el mont-blanc es un clásico francés, se cree que su origen podría estar en Italia, donde ya se preparaban postres similares con castañas desde el siglo XV. Fuente: Shutterstock

Este postre se compone de tres elementos principales: una base de merengue crujiente, un puré de castañas azucarado con un toque de vainilla y ron, y una generosa capa de crema chantilly. Cada bocado ofrece una combinación perfecta de texturas y sabores, con el dulzor del merengue, la suavidad de la crema y el ligero amargor de las castañas.

Aunque el mont-blanc es especialmente popular en otoño e invierno, cuando las castañas están en temporada, se disfruta durante todo el año en las mejores pastelerías del mundo.  ¡Vamos a la receta!

Su nombre y forma se inspiran en el mont blanc, la montaña más alta de los Alpes, ya que el puré de castañas con crema recuerda a una cima nevada. Fuente: Shutterstock

 

 

Ingredientes

Para el merengue: 3 claras de huevo, 100 g de azúcar granulada, 100 g de azúcar glass, 1 cucharadita de jugo de limón.

Para el puré de castañas: 250 g de castañas cocidas y peladas, 100 ml de leche entera, 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de extracto de vainilla, 30 g de azúcar glass, 1 cucharada de ron oscuro (opcional).

Para la crema chantilly: 200 ml de nata para montar (mínimo 35% de grasa), 20 g de azúcar glass.

Para el montaje: azúcar glass para espolvorear, marrons glacés (castañas confitadas) para decorar (opcional).

Procedimiento

Preparar el merengue

Precalienta el horno a 100°C (calor arriba y abajo, sin ventilador).

Bate las claras de huevo con una batidora a velocidad media hasta que empiecen a espumar.

Agrega poco a poco el azúcar granulada y sigue batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes.

Incorpora el azúcar glas tamizado con movimientos envolventes. Añade el jugo de limón y mezcla suavemente.

Coloca la mezcla en una manga pastelera con boquilla lisa y forma discos de aproximadamente 5 cm de diámetro sobre una bandeja forrada con papel de hornear.

Hornea durante 90 minutos o hasta que los merengues estén secos y firmes. Luego, deja enfriar dentro del horno apagado con la puerta entreabierta.

2. Hacer el puré de castañas

Si usas castañas frescas, haz un corte en la piel y cuécelas en agua hirviendo durante 20 minutos. Luego pélalas con cuidado.

Coloca las castañas en una cacerola con la leche y la vaina de vainilla abierta. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo ocasionalmente.

Retira la vaina de vainilla y tritura las castañas con una batidora de mano o un procesador de alimentos hasta obtener un puré suave.

Añade el azúcar glas y el ron (si lo usas), mezcla bien y deja enfriar.

3. Preparar la crema chantilly

Asegúrate de que la nata esté bien fría antes de batirla.

Monta la nata con batidora a velocidad media y, cuando comience a espesar, agrega el azúcar glas tamizado.

Continúa batiendo hasta obtener una crema firme pero sin sobrebatirla para evitar que se corte.

4. Montaje del Mont-Blanc

Coloca un disco de merengue como base en cada plato de presentación.

Rellena una manga pastelera con el puré de castañas y usa una boquilla fina para formar finos hilos sobre el merengue en forma de montaña.

Añade una generosa porción de crema chantilly en la cima de cada montículo de castañas.

Espolvorea con azúcar glas y, si lo deseas, decora con un marron glacé encima.

En Japón, el mont-blanc es muy popular y suele prepararse con batata o calabaza en lugar de castañas, con una textura más ligera y menos dulce. Fuente: Shutterstock

 

Para un puré más cremoso, agrega una cucharada de nata líquida o mantequilla al procesarlo.

Para una versión sin alcohol, omite el ron y añade unas gotas de esencia de almendra o avellana.

Si prefieres una base más crujiente, usa un merengue seco tipo suizo en lugar de francés.

Este postre es perfecto para los amantes de las castañas y su combinación con el merengue y la nata lo hace irresistible. ¡Disfrútalo!