"Mermelada de frutilla casera: conserva la dulzura de la temporada"
La mermelada de frutilla es una delicia casera que evoca recuerdos de veranos dulces y soleados. Esta conserva, con su vibrante color rojo y su sabor fresco y afrutado, es un complemento perfecto para tus desayunos, meriendas o postres. Con solo unos pocos ingredientes y un poco de tiempo en la cocina, puedes disfrutar de la frescura de las frutillas durante todo el año.
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El proceso de hacer mermelada de frutilla es simple y gratificante. Al combinar frutillas frescas con azúcar y cocinar a fuego lento, se concentran los sabores naturales de la fruta y se obtiene una textura suave y untuosa. Además, hacer tu propia mermelada te permite controlar la cantidad de azúcar que añades, lo que te permite adaptarla a tus preferencias personales y disfrutarla con la tranquilidad de saber exactamente lo que estás comiendo.
Ya sea que la disfrutes en una tostada crujiente, como relleno de pasteles o como acompañamiento de quesos y carnes, la mermelada de frutilla siempre es un éxito. Su versatilidad la convierte en un ingrediente imprescindible en cualquier despensa casera, y su sabor fresco y dulce es una verdadera delicia para el paladar. Acompáñame en este viaje culinario mientras te enseño cómo hacer tu propia mermelada de frutilla, ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
1 kg de frutillas frescas lavadas sin tallos y cortadas en trozos pequeños, 800 g de azúcar granulada, jugo de 1 limón, 1 cucharadita de cáscara de limón rallada (opcional), 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Procedimiento
- Lava bien las frutillas bajo agua fría para eliminar cualquier suciedad. Retira los tallos y corta las frutillas en trozos pequeños. Si prefieres una textura más gruesa en tu mermelada, puedes dejar algunas frutillas enteras o cortarlas en trozos más grandes.
- s: Coloca las frutillas en una olla grande y agrega el azúcar y el jugo de limón. Revuelve bien para combinar. Si lo deseas, también puedes agregar la cáscara de limón rallada en este punto para darle un sabor extra. Deja que las frutillas reposen durante aproximadamente 30 minutos para que liberen sus jugos.
- Lleva la mezcla de frutillas a fuego medio-alto y espera a que hierva. Reduce el fuego a medio-bajo y deja que la mezcla hierva a fuego lento durante unos 20-30 minutos, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue en el fondo de la olla. La mezcla comenzará a espesarse a medida que se cocine.
- Para verificar si la mermelada está lista, puedes realizar la prueba del plato frío. Coloca un pequeño plato en el congelador durante unos minutos. Una vez que la mermelada ha estado hirviendo durante unos 20 minutos, retira el plato del congelador y coloca una pequeña cantidad de mermelada en él. Deja que se enfríe durante unos segundos y luego pasa tu dedo por encima de la mermelada. Si se arruga y no fluye hacia atrás, está lista. Si aún está líquida, continúa cocinando y prueba nuevamente cada pocos minutos.
- Una vez que la mermelada esté lista, retira la olla del fuego y agrega el extracto de vainilla, si lo estás usando. Revuelve bien para combinar. Deja que la mermelada se enfríe un poco antes de transferirla a frascos esterilizados y limpios. Sella los frascos y déjalos enfriar completamente antes de guardarlos en un lugar fresco y oscuro.
¡Y eso es todo! Ahora tienes una deliciosa mermelada de frutilla para compartir con tus seres queridos. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

