Medinilla magnífica: una exótica planta para ornamentar interiores
El reino de las plantas es sumamente enorme, por lo que no ha de sorprendernos que podamos conocer una nueva especie o tipo de plantas que nunca antes habíamos visto. Entre cientos y cientos de plantas, a la hora de crear el jardín soñado, usualmente, vamos a lo seguro, a elegir aquellas especies que todo el mundo elige. Sin embargo, es bueno arriesgarse y preferir ejemplares exóticos y únicos, así crear espacios mucho más llamativos. Si este es tu deseo, traemos una planta poco conocida pero super preciosa para decorar el jardín o el interior de tu hogar.
La medinilla magnífica es la planta perfecta si estás buscando llevar algo diferente a tu hogar. Esta pertenece al género Medinilla, de la familia Malastomataceae, que se conforma por diferentes plantas tropicales de Sumatra, Filipinas, Java y Madagascar. La medinilla es una especie arbustiva que destaca por la espectacular presencia de sus hojas verdes y sus impresionantes flores de color rosado. En su entorno natural puede crecer hasta los 2 metros de altura, aunque si se cultiva en maceta su tamaño se reduce a 1 metro como mucho. A continuación, te contamos cada uno de los cuidados que requiere esta planta.
Cuidados de la Medillina Magnífica
- Ubicación
La Medinilla es una planta tropical que, al llevarlas a casa, se cultiva principalmente en interiores, puesto que necesita temperaturas cercanas a las de su hábitat natural. Allí, la temperatura debe oscilar entre los 20° y 22 ºC, lo cual se debe respetar durante todo el año pero mucho más en primavera y verano, estaciones en las que la Medinilla florece. Si la temperatura es baja, es poco probable que tolere la floración. Para solventar esto, se puede llevar a cabo un pequeño invernadero.
Como las plantas tropicales suelen crecer bajo la copa arbórea, la Medinilla va a necesitar estar en una zona muy iluminada sin que le de directo la luz solar. Esto último podría hacer que la planta se seque. Otro tip es no exponerla a las corrientes de aire ni a estufas.
- Riego
La medinilla necesita sentir un grado de humedad de forma constante, que se puede conseguir regándola frecuentemente, aunque teniendo el cuidado de no encharcarla. Para verificar que el sustrato esté húmedo puedes clavar un dedo pequeño en él y, si sientes humedad no se necesitará otro riego por un par de horas. También es importante que esta especie esté ubicada en una maceta con agujeros de drenaje para que sus raíces no se pudran.
- Sustrato
Durante los meses cálidos, coloca un poco de humus de lombriz o compost en la planta. Una vez al mes será suficiente.

