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Mascotas: qué significa que tu perro se lama las patas

Muchos perros se lamen las patas, pero no siempre es normal. Qué deben saber quienes tienen mascotas.

Tu perro no se lame las patas por aburrimiento: está intentando decirte algo. Foto: Archivo

Tu perro no se lame las patas por aburrimiento: está intentando decirte algo. Foto: Archivo

Cuando tenemos mascotas hay algunas señales y comportamientos que no podemos dejar pasar: uno de ellos es cuando se lamen constatemente sus patas. Aunque podemos pensar que se trata de su rutina debemos estar atentos pues si se repite todos los días puede estar intentando decirte algo.

El lamido excesivo de los perros en sus patas puede tener algunos significados que superan el aseo natural. Este comportamiento de forma repititiva puede causar irritación e indicar que algo no anda bien.

Principales causas del lamido excesivo

  • Alergias: al polen, alimentos, productos de limpieza o químicos del suelo
  • Dolor físico: artritis, heridas, espinas o molestias articulares
  • Estrés y ansiedad: cambios de rutina, soledad o falta de estimulación
  • Parásitos o irritantes: pulgas, garrapatas o hongos en las patas
  • Cuerpos extraños: cristales, espigas o piedras entre los dedos
Cuida las patas de tu mascota en simples pasos Foto: Archivo MDZ
El lamido excesivo de tus mascotas puede ser una señal de dolor, alergia o ansiedad. Foto: Archivo MDZ

El lamido excesivo de tus mascotas puede ser una señal de dolor, alergia o ansiedad. Foto: Archivo MDZ

Qué hacer si tu perro se lame las patas

  • Observá la frecuencia y en qué momentos lo hace
  • Revisá sus patas después de cada paseo: almohadillas, uñas y entre los dedos
  • Limpialas con agua tibia si estuvo en zonas urbanas o con químicos
  • Ofrecé juegos, rutinas y contacto para reducir el estrés
  • Consultá al veterinario si hay heridas, enrojecimiento o si el hábito se intensifica

Entender por qué tu perro se lame las patas es más que una curiosidad: es una forma de cuidar su salud física y emocional. Observar sus hábitos, revisar sus patas y consultar a tiempo puede marcar la diferencia entre una molestia pasajera y un problema mayor.