Mascotas: el truco definitivo para que tu perro o gato pierda el miedo a su veterianario
Para muchos animales ir al veterinario es sinónimo de pesadilla. Por eso, cada vez que un perro o gato se encuentra con un veterinario es posible que empiece a temblar, ladrar, llorar o a moverse sin parar. Si tu mascota tiene alguno de estos comportamientos, existen algunos tips que puedes seguir para que el miedo se le vaya.
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Los tips para ayudar a tu mascota
El primero es ensayar la visita a la veterinaria. Esto quiere decir que se pueden realizar simulacros. Por ejemplo, si asistes al veterinario en coche, podrías pasear con tu perro y pasar cerca de la veterinaria, de esta manera tu mascota perderá el miedo a los viajes en automóvil y verá a la veterinaria desde lejos.
Otro de los tips que funciona es pedir una cita personalmente. Esto se refiere a que tomes a tu perro o gato y lo lleves contigo para pedir un turno a la veterinaria. Así se familiarizará con el entorno y profesionales que trabajan allí, además será una visita feliz ya que no habrán medicamentos ni inyecciones.
Una vez que estés en la consulta con el veterinario es imprescindible que tus actitudes reflejen tranquilidad y confianza. Tu mascota sentirá tus emociones y se mimetizará contigo, por eso es importante que te muestres sonriente, sin nervios y hables con el veterinario mientras hace su trabajo.
Por último, es una buena idea hablar con un adiestrador. Este profesional puede ayudar a mejorar la conducta de tu gato o perro. Un adiestrador no solo trabajará con tu mascota sino que te dará algunos tips para que disminuyas la ansiedad y agresividad de tu compañero animal.