Los trucos definitivos para cuidar el tronco de Brasil y que luzca radiante
El palo de Brasil es una planta purificadora que los amantes del jardín la mayoría de las veces buscan tener en su hogar. Lo cierto es que es importante mantenerla en condiciones para que crezca sana y sin problemas. Los aficionados al tema brindan una serie de consejos para que estén siempre radiantes y vigorosas.
El tronco de Brasil es ideal para el interior porque es una planta muy resistente. También puede estar al aire libre, pero hay que saber que no tolera la luz solar directa. Esta planta tiene tallos gruesos y hojas verdes en tonos claros y oscuros. El tallo puede llegar a alcanzar una altura de seis metros. Su floración es escasa, pero tiene un rico aroma. Además purifica el aire eliminando los compuestos tóxicos que hay en el aire.
Hay que saber que el palo de Brasil es una planta a la que le gusta tener siempre sus hojas limpias. No requiere mucha agua, solamente se recomienda regar cuando noten que la tierra esté más seca. En verano se riega dos veces por semana, mientras que en invierno se aconseja hacerlo cada dos semanas. También hay que evitar el encharcamiento para que no haya demasiada humedad en la tierra.
La planta, oriunda de Brasil, está habituada a climas tropicales de manera que no aguanta temperaturas que estén por debajo de los 14 grados. Puede crecer saludable entre los 22 y los 26 grados. Hay que tener en cuenta que necesita mucha luz, pero que el sol no le de en forma directa. Puede estar junto a una ventana, en el salón o incluso en la oficina. Tampoco le gustan mucho las corrientes de aire.
En cuanto a la poda del tronco de la planta, generalmente se hace por una cuestión estética. Siempre hay que hacerlo con mucho cuidado de no dañar la planta y desinfectando las tijeras para que no la afecten enfermedades ni plagas.
Un detalle que hay que tener en cuenta con esta planta es cuando las hojas se ponen amarillas. Esto ocurre porque se pueden estar secando, por eso hay que vigilar que la tierra siempre esté húmeda. En cambio si las puntas de las hojas se ponen negras, significa que hay un exceso de riego.