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Los tres pasos clave para limpiar la heladera correctamente, según especialistas

Según expertos, vaciar, limpiar el interior y cuidar el exterior son los tres pasos fundamentales para una heladera en perfecto estado.


La heladera es uno de los electrodomésticos centrales en el hogar y también uno de los que más suciedad y bacteria puede acumular si no se hace una limpieza correcta. Los restos de comida, el derrame de líquidos y la humedad pueden generar malos olores.

Por eso, especialistas y fabricantes recomiendan una limpieza frecuente de al menos una vez por semana. Además, aconsejan tres pasos básicos para mantenerla en buen estado y así también alargar su vida útil.

Vaciar la heladera y desmontar los estantes

El primer paso consiste en retirar todos los alimentos y desmontar estantes y cajones para poder limpiar cada rincón correctamente. Los expertos aconsejan dejar estas piezas en remojo con agua tibia y detergente suave para remover manchas y restos de suciedad más fácilmente.

Además, recomiendan comenzar la limpieza desde la parte superior hacia abajo para evitar ensuciar sectores ya higienizados. Eso facilitará todo el proceso.

Limpiar el interior sin dañar las superficies

Para limpiar las paredes internas, cajones y juntas de goma de la puerta, los especialistas recomiendan utilizar un paño húmedo junto con detergente suave. También destacan la importancia de secar bien todas las superficies antes de volver a colocar los accesorios.

A la vez, advierten evitar productos agresivos como lavandina, benceno, diluyentes o limpiadores abrasivos, ya que pueden dañar las superficies del electrodoméstico e incluso borrar letras o indicadores del panel digital.

Cómo hacer una limpieza profunda de la nevera Mantener la heladera limpia sirve para garantizar una mayor durabilidad de los productos en su interior. Foto: Fuente: Shutterstock

Los especialistas recomiendan evitar productos abrasivos al limpiar la heladera. Fuente: Shutterstock

Limpiar el exterior y parte trasera

Otro punto fundamental es la limpieza del exterior y de la parte trasera de la heladera. Las puertas, manijas y paneles pueden limpiarse con un paño suave y detergente delicado para evitar marcas y acumulación de grasa.

Además, los especialistas aconsejan aspirar la parte posterior del electrodoméstico una o dos veces al año para eliminar polvo acumulado y mejorar su funcionamiento.