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Los pasteleros concuerdan: a los polvorones solo hay que unirles los ingredientes

La clave para unos polvorones perfectos reside en la mínima manipulación de la masa, obteniendo una textura ideal para acompañar el mate.

No amases y amases: estos polvorones de chocolate se hacen en una abrir y cerrar de ojos

No amases y amases: estos polvorones de chocolate se hacen en una abrir y cerrar de ojos

Imagen creada por IA - MDZ

Los polvorones de chocolate son una de esas recetas irresistibles que se preparan con muy pocos ingredientes y regalan una textura tan delicada que se deshacen en la boca. Cubiertos con una generosa lluvia de azúcar impalpable, son ideales para acompañar el mate o el café. ¡Manos a la obra!

En la cocina existe un secreto para conseguir polvorones realmente tiernos: trabajar la masa lo menos posible. Cuanto menos se amase, más frágil y arenosa quedará la textura, que es justamente la característica de este clásico.

FICHA

Tiempo de cocción
15 minutos
Tiempo de pasos
15 minutos
Tiempo total de preparación
30 minutos
Modo de cocción
Horno
Dificultad
Fácil
Tipo de cocina
Repostería

Ingredientes

  • 250 gr de harina 0000 250 gr de harina 0000
  • 180 gr de manteca fría 180 gr de manteca fría
  • 180 gr de manteca fría 180 gr de manteca fría
  • 60 gr de azúcar impalpable 60 gr de azúcar impalpable
  • 30 gr de cacao amargo 30 gr de cacao amargo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Azúcar impalpable, cantidad necesaria (para decorar) Azúcar impalpable, cantidad necesaria (para decorar)
Pasos
  • Batí la manteca junto con el azúcar impalpable hasta obtener una crema suave.
  • Incorporá la esencia de vainilla.
  • Agregá la harina y el cacao amargo, mezclando hasta formar una masa homogénea y tierna.
  • Formá pequeñas bolitas y aplastalas ligeramente con la palma de la mano.
  • Distribuilas sobre una placa para horno cubierta con papel manteca.
  • Cociná en horno precalentado a 170 °C durante 12 a 15 minutos. No deben dorarse demasiado.
  • Otro gran secreto de esta receta es dejar que los polvorones se enfríen completamente antes de espolvorearlos con abundante azúcar impalpable. De esta forma conservan su textura frágil y el acabado queda mucho más prolijo.