Los estiramientos más relajantes que alivian el estrés
Uno de los momentos ideales para comenzar con estiramientos es la mañana. Tras varias horas de inmovilidad, el cuerpo agradece movimientos suaves que despierten los músculos y preparan las articulaciones para la jornada. El estiramiento de rodillas al pecho, por ejemplo, es perfecto para liberar la tensión acumulada en la zona lumbar. Simplemente recostado en el suelo, basta con llevar ambas rodillas hacia el pecho, abrazándolas suavemente mientras se respira profundo.
A medida que avanza la mañana, los hábitos del día generan rigidez en ciertas zonas, especialmente en la espalda y los hombros. Aquí es donde la postura del niño se vuelve indispensable. Este movimiento, inspirado en el yoga, permite relajarse mientras estira la parte baja de la espalda y los brazos. Solo hay que arrodillarse en el suelo, llevar los glúteos hacia los talones y extender los brazos al frente, apoyando la frente en el suelo.
Para quienes trabajan largas horas frente a una pantalla, la postura tiende a desalinearse, y los músculos del pecho se tensan. Un estiramiento de pectorales tumbado resulta muy efectivo para contrarrestar este problema. Recostado en el suelo con los brazos abiertos en forma de cruz, se gira suavemente el torso hacia un lado, manteniendo una de las piernas cruzadas sobre la otra. Este movimiento libera la tensión en el pecho y favorece la alineación de los hombros.
A mediodía, un momento de pausa con rotaciones de tronco inferior puede ser justo lo que el cuerpo necesita. Este estiramiento, que combina movimiento y torsión, ayuda a flexibilizar la columna mientras se trabaja la zona lumbar. Se realiza tumbado boca arriba, dejando caer las rodillas juntas hacia un lado y girando la cabeza hacia el lado opuesto. Además de ser relajante, contribuye a recuperar energía durante la jornada.
Por la noche el cuerpo necesita liberar la tensión acumulada. El estiramiento conocido como gato-camello, también inspirado en el yoga, se presenta como una excelente opción. Alternar entre arquear y curvar la espalda en posición de cuatro puntos (manos y rodillas) genera un alivio inmediato desde la base del cuello hasta la parte baja de la columna. Este movimiento fluido, acompañado de una respiración rítmica, relaja profundamente antes de dormir.

