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Los 7 problemas de la lengua de suegra y cómo solucionarlos

Salva tu lengua de suegra con estos trucos fáciles antes de que sea tarde. Esta es la forma de salvar tu planta.


Salva tu planta. La lengua de suegra es famosa por aguantar casi todo en casa, pero a veces muestra señales de auxilio que no debes ignorar. Cuando aprendes a leer sus hojas puedes devolverle la vida en cuestión de días.

Guía práctica para curar tu planta paso a paso

Si notas las hojas amarillas y blandas, estás abusando del agua sin darte cuenta. Este problema ocurre cuando las raíces se ahogan por la humedad acumulada en la tierra. La solución más rápida es suspender el riego hasta que el sustrato se seque por completo.

Un truco para no regar de más.

Las puntas o bordes marrones aparecen cuando falta hidratación o el aire está seco. Tu planta te pide a gritos un poco más de agua para mantener su verdor. Riega con más frecuencia y coloca cerca un vaso con agua para subir la humedad.

Las hojas caídas o sin fuerza delatan falta de luz o corrientes frías. Aunque soporta la sombra, la planta necesita claridad para mantenerse firme y bonita. Cámbiala a un rincón más iluminado y alejada de ventanas con mucho aire helado.

Las manchas blancas como algodón son cochinilla harinosa comiendo de tu planta. Aísla la maceta de inmediato para evitar que el insecto contagie a otras vecinas. Limpia cada bicho usando un hisopo mojado en alcohol al 70 por ciento.

Las manchas café quemadas en la superficie salen por culpa del sol directo. La luz muy fuerte quema la piel de la hoja dejando marcas feas. Mueve la maceta a un lugar donde reciba bastante claridad pero de forma indirecta.

Más problemas y soluciones

Las hojas torcidas hacia un solo lado buscan la luz de la ventana desesperadamente. La planta se dobla para alcanzar los rayos del sol y pierde su forma. Rota la maceta noventa grados cada dos semanas para un crecimiento parejo.

Si ves raíces saliendo por los orificios del drenaje el espacio quedó pequeño. La planta ya no tiene espacio para respirar ni comer de forma adecuada. Prepara una maceta un poco más grande con tierra nueva y haz un trasplante.