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Para qué sirve y por qué recomiendan clavar un palito de helado en la lengua de suegra

Mantener la planta sana es clave, y un simple palito de helado puede revelar si la lengua de suegra necesita riego, evitando así el exceso de agua.

Un truco para no regar de más.

Un truco para no regar de más.

La lengua de suegra (Sansevieria) es una planta que se destaca por su capacidad de adaptación, pero cuenta con un punto débil muy claro: el exceso de agua. Al ser una especie que tolera mucho mejor la sequía que el encharcamiento.

Cuidados para la lengua de suegra

El riesgo más alto en en el cuidado de esta planta es la pudrición de las raíces por riego desmedido. Es por eso que para no fallar con las frecuencias existe un método casero tan simple como efectivo: el truco del palito de madera.

El encharcamiento es enemigo de la lengua de suegra.

El encharcamiento es enemigo de la lengua de suegra.

Lo que hay que hacer es clavar un palito de helado de madera (limpio y seco) varios centímetros en la tierra, buscando los bordes de la maceta para no lastimar la masa radicular.

Dejarlo reposar unos segundos y extraerlo. Luego se hace el diagnóstico. Si está húmedo, oscuro o con tierra pegada, el sustrato aún retiene agua por lo que habrá que postergar el riego.

Mientras que si está seco y limpio, es momento de regar la lengua de suegra.

Las necesidades hídricas de la Sansevieria varían según la estación: el calor del verano evapora la humedad rápidamente, mientras que durante el invierno la tierra puede mantenerse mojada por semanas. Probar el sustrato antes de actuar es más seguro que regar por rutina.

Por último, hay que saber que si el palito sale mojado de forma persistente tras varios días, es probable que la maceta tenga problemas para evacuar el agua. Conviene verificar que los orificios de la base no estén tapados y vaciar siempre el plato inferior para no ahogar las raíces.