ver más

Limpieza: los trucos para mantener los muebles de cocina impecables

Descubre cómo mantener impecables los muebles de cocina con sencillos trucos de limpieza que funcionan.


Mantener la limpieza en la cocina es una rutina habitual en la mayoría de los hogares, pero las alacenas y bajo mesadas suelen quedar en un segundo plano. Al igual que los electrodomésticos, estos muebles acumulan diariamente vapor, salpicaduras y grasa.

Limpieza de muebles

Para resolver este inconveniente, especialistas del Home Care Cleaning Lab compartieron una guía práctica para remover eficazmente la grasa acumulada y preservar el estado del mobiliario.

La ventaja de esta tarea es que los elementos necesarios suelen estar disponibles en casa. Una solución simple de agua con jabón neutro o lavavajillas líquido es una alternativa segura, al igual que los limpiadores multiuso diseñados para disolver grasa. Sin embargo, es crucial verificar que los componentes no alteren el revestimiento de los muebles.

Los productos con alta concentración de vinagre o amoníaco pueden arruinar y opacar el brillo de la madera tratada. De la misma manera, se desaconseja el uso de polvos o esponjas abrasivas que puedan rayar las superficies.

Los profesionales aconsejan establecer un calendario dividido en tres etapas para facilitar las tareas del hogar. Por un lado, debe realizarse un mantenimiento diario retirando cualquier salpicadura o derrame de comida de forma inmediata con un paño húmedo. Esto evita que las manchas se adhieran y simplifica las limpiezas posteriores.

Un repaso semanal se aconseja para limpiar la cara externa del mueble utilizando un paño de microfibra junto con un producto específico para el cuidado de gabinetes.

La limpieza periódica es importante. Foto: Freepik

Por último, una limpieza profunda se puede realizar una o dos veces al año desocupando las alacenas por completo para desinfectar tanto el interior como el exterior, poniendo el foco en los ángulos internos y molduras decorativas donde el polvo tiende a estancarse.

Paso a paso

Este método es apto para superficies de madera laqueada, melamina, laminados o terminaciones pintadas:

Humedecer un paño (sin empaparlo) con el limpiador multiuso o con la mezcla de agua y jabón. Fregar de manera uniforme ambos lados de las puertas. Se debe hacer hincapié en las manijas, que son las zonas con mayor acumulación de huellas dactilares.

Para remover la grasa endurecida (frecuente en los módulos cercanos al sector de cocción), se puede envolver una esponja suave dentro de un paño para frotar sin causar rayaduras. Pasar un segundo paño humedecido únicamente con agua para eliminar cualquier rastro de jabón sobrante y finalizar el proceso con un paño de microfibra seco. En caso de aplicar ceras o cremas protectoras sobre maderas lustradas, es fundamental seguir las indicaciones del fabricante y lustrar bien al terminar.