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Limonero: para qué sirve pintar el tronco con cenizas y cómo hacerlo

El limonero es una planta sensible a diversas plagas, pero con un poco de ceniza de madera podemos preparar una mezcla y prevenirlas.


Después de utilizar la parrilla, muchas veces no sabemos qué hacer con las cenizas de madera. Sin embargo, tienen un uso en el jardín poco conocido: pueden ayudar a mantener alejadas a las plagas del limonero, un problema común para quienes tienen este cítrico en casa.

Aplicar la ceniza en el limonero es sencillo y consiste en mezclarla, cuando esté completamente fría, con un poco de agua hasta formar una pasta espesa. Luego, con la ayuda de una brocha o alguna otra herramienta, se puede colocar alrededor del tronco. Según aficionados a la jardinería, esto puede dificultar el tránsito de hormigas y otras plagas, ayudando a mantenerlas alejadas.

En este sentido, la ceniza debe utilizarse como un complemento para prevenir las plagas, pero si el limonero presenta una infestación importante, primero es necesario detectar qué insecto está afectando a la planta y buscar un tratamiento específico. Una plaga que no se controla a tiempo puede afectar la producción de frutos e incluso debilitar seriamente al limonero.

Las cenizas de madera pueden usarse para pintar el limonero y también como abono de otras plantas. Foto: Archivo MDZ

Otros usos de las cenizas de madera en el jardín

Además de ser un ingrediente fácil de conseguir en casa para cuidar el limonero, las cenizas de madera pueden tener otro uso en el jardín: utilizarse como abono casero. Las cenizas provenientes de madera limpia contienen minerales como potasio, calcio y magnesio, que pueden aportar nutrientes al suelo.

Para utilizarlas de esta manera, se puede espolvorear una capa fina alrededor de las plantas y mezclarla suavemente con la tierra. Es importante no excederse con la cantidad, ya que la ceniza puede modificar las características del suelo.

Algo importante a tener en cuenta es que tanto las cenizas utilizadas para el limonero como las que se incorporen al suelo deben provenir de madera limpia, sin pintura, barniz, plástico ni otros materiales. Estos residuos pueden contener sustancias que terminen perjudicando las plantas y el suelo.