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La receta perfecta de kouign-amann para un desayuno delicioso

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso kouign-amann con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!

El kouign-amann es un delicioso pastel tradicional de la región de Bretaña, en el noroeste de Francia. Su nombre proviene del bretón "kouign" que significa "pastel" y "amann" que significa "mantequilla", lo que describe perfectamente su esencia: una masa hojaldrada que combina la suavidad de la mantequilla con el dulce caramelizado del azúcar. Aunque sus orígenes se remontan al siglo XIX en la ciudad de Douarnenez, el kouign-amann ha ganado popularidad en todo el mundo debido a su sabor único y su textura inconfundible.

El kouign-amann nació en la ciudad de Douarnenez, en Bretaña, Francia, en el siglo XIX, cuando un panadero decidió añadir más mantequilla y azúcar a su masa, creando por accidente este delicioso pastel. Fuente: Shutterstock

Este pastel es una mezcla perfecta entre un croissant y un hojaldre, pero con una capa extra de mantequilla y azúcar que se derriten y caramelizan durante el horneado, creando una corteza crujiente y dorada. Su proceso de preparación es laborioso, similar al de un hojaldre, pero el resultado final es absolutamente delicioso: un contraste entre el exterior crujiente y el interior suave y ligeramente pegajoso. Cada bocado es una explosión de sabor, gracias a la combinación de la mantequilla fundida y el azúcar que se infiltra en la masa, creando una delicia única. El kouign-amann es el tipo de pastel que te atrapa desde el primer bocado, convirtiéndose en un auténtico placer irresistible. ¡Vamos a la receta!

Debido a la gran cantidad de mantequilla y azúcar que lleva, el kouign-amann es un pastel muy calórico, lo que lo convierte en una verdadera indulgencia. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 500 g de harina de trigo de fuerza, 10 g de sal, 10 g de azúcar, 10 g de levadura fresca, 300 ml de agua fría, 250 g de mantequilla fría (para el plegado), 50 g de mantequilla derretida (para la mezcla de la masa).

Para el relleno: 150 g de azúcar, 100 g de mantequilla (derretida), 1 pizca de sal.

Para el glaseado: 50 g de azúcar.

 

Procedimiento

 

Prepara la masa

  1. En un bol grande, mezclar la harina, la sal y el azúcar. En un recipiente pequeño, disolver la levadura fresca en 300 ml de agua fría. Asegúrate de que el agua no esté demasiado caliente para no matar la levadura.
  2. Hacer un hueco en el centro de la mezcla de harina y verter el agua con la levadura disuelta. Usando una espátula o tus manos, mezclar hasta obtener una masa pegajosa.
  3. Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 10 minutos hasta que la masa esté suave y elástica.
  4. Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente enharinado. Cubre con un paño húmedo o plástico adherente y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que haya duplicado su volumen.

Prepara el laminado (hojaldre)

  1. Una vez que la masa haya fermentado, colócala sobre una superficie enharinada y extiéndela con un rodillo en un rectángulo de aproximadamente 30 cm de largo por 20 cm de ancho.
  2. Coloca la mantequilla fría (250 g) entre dos hojas de papel pergamino o plástico adherente, y aplánala con un rodillo hasta que tenga el mismo tamaño que el rectángulo de masa. Esto puede tomar unos minutos, ya que la mantequilla debe estar fría pero maleable.
  3. Coloca la mantequilla sobre la masa, de manera que cubra completamente la mitad de la superficie. Luego, pliega la masa sobre la mantequilla, como si estuvieras envolviendo un paquete. Esto crea un sándwich de masa y mantequilla.

Plegados

  1. Realiza un pliegue simple (doblar un tercio de la masa hacia el centro, luego doblar el otro tercio sobre él, como una carta). Después de cada pliegue, cubre la masa y deja reposar en el frigorífico durante 20-30 minutos para que la mantequilla se enfríe y la masa repose.
  2. Repite este proceso de plegado y refrigerado dos veces más, para un total de tres pliegues. Después de cada pliegue, asegúrate de que la masa repose en el frigorífico para mantener la mantequilla fría.

Forma los kouign-amann

  1. Tras el último pliegue, estira la masa a aproximadamente 1 cm de grosor sobre una superficie enharinada. Luego, corta la masa en cuadrados de unos 10 cm de lado.
  2. En cada cuadrado, coloca un poco de azúcar en el centro. Doble los bordes hacia el centro y luego gira el paquete, formando una especie de pequeño paquetito.
  3. En un molde para muffins o en un molde circular engrasado, coloca los paquetitos de masa, asegurándote de que queden bastante apretados, para que se adhieran entre sí al crecer.
  4. En un tazón pequeño, mezcla el azúcar con la mantequilla derretida y una pizca de sal. Pinta los paquetitos con esta mezcla antes de hornear.
  5. Deja reposar la masa durante unos 30-45 minutos para que repose un poco más mientras precalientas el horno a 200°C.
  6. Hornea los kouign-amann durante 25-30 minutos o hasta que estén dorados y burbujeantes. Durante este tiempo, la mantequilla y el azúcar se caramelizan y forman una capa crujiente en el exterior.
  7. Mientras se hornean, pon el azúcar restante en una sartén pequeña y caliéntala a fuego bajo hasta que se derrita y se convierta en un caramelo claro.
  8. Cuando saques los kouign-amann del horno, pincélalos con el caramelo para un acabado brillante.
Similar al croissant, el kouign-amann requiere un proceso de laminado, que implica plegar la masa sobre capas de mantequilla varias veces para obtener su característica textura hojaldrada. Fuente: Shutterstock

Deja enfriar un poco antes de servir, pero ¡degústalos aún calientes! Son perfectos para el desayuno o una merienda especial.

Este kouign-amann tiene una textura crujiente por fuera y suave por dentro, con una combinación deliciosa de dulce, mantecoso y salado. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.