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La razón oculta por la que las hojas nuevas de tus plantas salen cada vez más chicas

Las hojas nuevas de tus plantas salen cada vez más chicas por una razón fundamental de supervivencia. Te contamos cómo ayudar a tus ejemplares.


Quienes conviven con plantas experimentan una alegría inigualable cada vez que asoma un brote verde. Sin embargo, el entusiasmo puede transformarse en desconcierto cuando descubren que las hojas nuevas son notablemente más pequeñas, débiles o pálidas que las más viejas.

Plantas con brotes pequeños

Los expertos en jardinería advierten que este fenómeno es un grito de auxilio. Las hojas nuevas funcionan como un espejo de la salud actual de la planta: si disminuyen su tamaño, significa que el ejemplar está entrando en modo "supervivencia" por falta de recursos.

Cuando una planta no cuenta con el entorno ideal, prioriza mantenerse viva antes que expandirse. El estancamiento puede producirse por poca luz, raíces asfixiadas, tierra lavada o vieja y también por estrés hídrico.

Hay que prestar atención a las señales de las plantas.

Guía de rescate

La ventaja es que este proceso es completamente reversible. Con un par de ajustes en la rutina de cuidado, se puede lograr que los próximos brotes recuperen su esplendor. Para eso hay que trasladar la planta a un sector con mejor iluminación, siempre respetando si es de sol directo o luz filtrada.

Luego pasar un paño húmedo a las hojas acumuladas de polvo. La suciedad actúa como una pantalla que les impide absorber la luz ambiental. Si se asoman las raíces por los agujeros de drenaje, llegó el momento de un trasplante a una maceta un par de centímetros más grande.

Durante las estaciones de crecimiento (primavera y verano), incorporar un fertilizante o abono orgánico adecuado para reactivar el suelo, siguiendo al pie de la letra las dosis recomendadas. Meter el dedo en la tierra y regar únicamente cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos.