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La planta estrella de los viveros argentinos que resiste las heladas y florece en invierno

Su facilidad de cuidado y su capacidad para florecer en pleno invierno convierten al ciclamen en la opción ideal para quienes buscan color y vida en sus jardines.


Con las bajas temperaturas, las plantas pierden fuerza y color. Sin embargo, el ciclamen mantiene su atractivo, incluso en condiciones adversas. Sus flores de colores vibrantes y su resistencia al frío la convierten en una de las opciones más elegidas para decorar el exterior en la temporada invernal.

El ciclamen es una planta bulbosa de floración invernal famosa por sus pétalos erguidos que simulan pequeñas mariposas. Alcanza entre 20 y 40 centímetros de altura, posee hojas verdes oscuras con manchas plateadas en forma de corazón, y sus flores destacan por sus tonos fucsia, rojo, blanco o rosa.

Cómo cuidar esta planta

Además, es una planta perfecta para principiantes ya que requiere pocos cuidados. Solo se debe tener precaución al regarla, ya que no se puede mojar el centro del bulbo ni las flores porque se pudren. Lo más recomendable es el riego por inmersión.

A menudo se reiga el bulbo o las hojas de la Violeta de Los Alpes, lo que provoca exceso de humedad.

En cuanto a ubicación, la planta prefiere lugares más luminosos, pero lejos del sol directo o cerca de fuentes de calefacción. Asimismo, para fomentar que salgan nuevas flores, tenés que retirar las hojas o flores marchitas tirando de su tallo desde la base hasta que se desprenda.

El ciclamen se da perfectamente en Argentina. De hecho, es una de las plantas estrellas de la temporada invernal en todo el país y es sumamente popular en los viveros locales, donde se la conoce casi exclusivamente con el nombre Violeta de los Alpes.