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La planta que se banca el frío y llena de color cualquier rincón

El ciclamen es una de las plantas más elegidas del invierno: florece con bajas temperaturas, ocupa poco espacio y aporta color donde todo parece apagado.

El ciclamen se luce en macetas, balcones y jardines durante los meses más fríos del año.

El ciclamen se luce en macetas, balcones y jardines durante los meses más fríos del año.

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En pleno invierno, cuando muchas plantas parecen tomarse una pausa, el ciclamen aparece como una pequeña sorpresa de color. No necesita grandes espacios ni cuidados imposibles: alcanza con una maceta, algo de luz y cierta protección para que sus flores se conviertan en protagonistas de balcones, patios y jardines.

Su encanto está en el contraste. Mientras el frío avanza y el paisaje se vuelve más apagado, esta planta despliega flores rosadas, blancas, rojas, violetas o fucsias, según la variedad. También llaman la atención sus hojas, de un verde intenso y con dibujos claros que aportan textura incluso cuando la floración empieza a bajar.

Una planta que se luce cuando baja la temperatura

El ciclamen es una de esas especies que ganan terreno justamente cuando otras pierden fuerza. Su mejor momento suele darse entre el otoño y el invierno, por eso muchas personas lo eligen para renovar espacios exteriores sin esperar la llegada de la primavera.

Funciona muy bien en macetas, jardineras y rincones de semisombra. También puede ubicarse en patios o bajo árboles, siempre que no quede expuesto durante muchas horas al sol directo. Ese punto es clave: aunque tolera el frío, no se lleva bien con el calor excesivo ni con ambientes demasiado secos.

Los cuidados básicos para que dure más

Una de las ventajas del ciclamen es que no exige demasiada experiencia en jardinería. Sin embargo, hay algunos errores que conviene evitar. El más común es regarlo de más. La tierra debe mantenerse apenas húmeda, pero nunca encharcada, porque el exceso de agua puede pudrir la base de la planta.

Lo ideal es regar cuando el sustrato empieza a secarse y evitar mojar el centro, donde nacen las hojas y las flores. También ayuda retirar las flores marchitas, ya que eso permite que la planta concentre energía en nuevos brotes. Con ese gesto simple, puede conservarse linda durante varias semanas.

Qué hacer si hay heladas fuertes

Aunque suele presentarse como una planta resistente al frío, no todos los ciclámenes reaccionan de la misma manera. Algunas variedades soportan mejor las bajas temperaturas, mientras que otras necesitan un poco más de cuidado, sobre todo si están en maceta o en lugares muy expuestos.

Ante una helada intensa, conviene mover la planta a un sector reparado, acercarla a una pared, colocarla bajo techo o cubrirla de forma temporal. No se trata de encerrarla en un ambiente calefaccionado, sino de protegerla del golpe directo del hielo y del viento. Con esa precaución, puede seguir floreciendo y mantener vivo el color del jardín incluso en los días más fríos del año.