Por qué los expertos recomiendan regar el potus con agua de arroz y cada cuánto hay que hacerlo
El riego ocasional con agua de arroz, libre de condimentos, se convierte en un fertilizante natural que estimula la microbiota del sustrato.
La plata más resistente Foto: Fuente: Shutterstock
ShutterstockEl potus se consolidó como el rey de las plantas de interior gracias a su resistencia, su capacidad de adaptación y los mínimos cuidados. Sin embargo, para aquellos que buscan un plus, existe un truco casero: el riego ocasional con agua de arroz.
Riego especial del potus
Aunque a primera vista pueda parecer una práctica inusual, este método casero funciona como un excelente dinamizador del suelo. De todas maneras, los expertos advierten que debe aplicarse con precisión y moderación para no perjudicar a la planta.

Te puede interesar
Para qué sirve poner cubos de hielo en la lengua de suegra
La técnica consiste simplemente en reutilizar el líquido sobrante del lavado del arroz, con la condición obligatoria de que no contenga sal, aceites ni ningún tipo de condimento. Una vez que el agua reposa y alcanza la temperatura ambiente, queda lista para usar.
Según detalla Angela Slater, especialista de Hayes Garden World, este líquido arrastra pequeñas dosis de almidón y minerales. Estos componentes sirven de "alimento" para los microorganismos y la microbiota benéfica del sustrato, estimulando un desarrollo mucho más saludable.
-
Te puede interesar
Para qué sirve poner papel aluminio en el tronco del limonero en invierno
El agua aporta trazas de minerales esenciales como fósforo, potasio y magnesio, que contribuyen a un follaje más verde y fuerte.
Al tratarse de un complemento y no de un riego base, los especialistas sugieren utilizar el agua de arroz únicamente cada tres o cuatro semanas. Las estaciones ideales para hacerlo son la primavera y el verano, épocas en las que el potus se encuentra en su fase de máxima actividad y crecimiento.
Su uso en riegos consecutivos está desaconsejado, ya que la acumulación de almidón podría romper el equilibrio de la tierra, obstruir el drenaje, generar malos olores o atraer plagas no deseadas.
Para complementar este truco y lograr que la planta luzca radiante durante todo el año, es fundamental mantener cuidados básicos como ubicar la planta en espacios con luz directa brillante y tener un excelente drenaje para que no se pudran las raíces.

