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La mejor receta de quiche Lorraine: crujiente y cremosa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa quiche Lorraine con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!
Secretos para una quiche Lorraine perfecta: masa y relleno Foto: Shutterstock
Secretos para una quiche Lorraine perfecta: masa y relleno Foto: Shutterstock

La quiche Lorraine es una de las joyas francesas más emblemáticas, originaria de la región de Lorena, en el noreste de Francia. Se trata de una tarta salada cuya versión tradicional combina una base de masa quebrada con un relleno suave y cremoso de nata, huevos y panceta. A lo largo del tiempo, han surgido variantes que incluyen queso, cebolla o incluso verduras, pero la receta clásica mantiene su sencillez y elegancia.

Aunque es un símbolo de la cocina francesa, la palabra "quiche" proviene del alemán "kuchen", que significa "pastel", ya que Lorena perteneció al Sacro Imperio Romano Germánico antes de ser francesa. Fuente: Shutterstock

Su historia se remonta al siglo XVI, cuando la región de Lorena aún formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico. La palabra "quiche" proviene del vocablo alemán "kuchen", que significa "pastel". Inicialmente, la masa se elaboraba con pan, pero con el refinamiento de la cocina francesa, evolucionó hasta la versión moderna con masa quebrada.

Hoy en día, la quiche Lorraine es un plato muy apreciado tanto en Francia como en el resto del mundo. Es una opción versátil, ideal para almuerzos, cenas ligeras o incluso un brunch elegante. Se puede servir caliente o fría y suele acompañarse con una ensalada fresca. Su equilibrio entre texturas crujientes y cremosas la convierte en un plato atemporal, perfecto para cualquier ocasión. ¡Vamos a la receta!

Se dice que Napoleón Bonaparte, nacido en Córcega, no era fanático de la quiche lorraine, pues prefería platos más contundentes y menos cremosos. Fuente: Shutterstock

Ingredinetes

Para la masa quebrada (pâte brisée): 250 g de harina de trigo, 125 g de mantequilla fría cortada en cubos pequeños, 1 huevo, 1 pizca de sal, 2 cucharadas de agua fría.

Para el relleno: 200 g de panceta o bacon ahumado cortado en tiras finas, 3 huevos grandes, 200 ml de nata para cocinar (mínimo 30% de grasa), 100 ml de leche entera, 100 g de queso Gruyère rallado (opcional, pero recomendado), 1 pizca de nuez moscada, sal y pimienta negra al gusto.

 

Procedimiento

Prepara la masa quebrada

  1. En un bol grande, mezcla la harina con la sal.
  2. Agrega la mantequilla fría y desmenúzala con los dedos o con un procesador de alimentos hasta obtener una textura arenosa.
  3. Incorpora el huevo y mezcla suavemente con una espátula o cuchara de madera.
  4. Añade el agua fría, poco a poco, amasando ligeramente hasta formar una bola homogénea. Evita amasar en exceso para que la masa no se endurezca al hornear.
  5. Envuelve la masa en film transparente y refrigérala durante al menos 30 minutos.
  6. Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo).
  7. Enharina una superficie y estira la masa con un rodillo hasta alcanzar un grosor de unos 3 mm.
  8. Forra un molde de tarta de 22-24 cm de diámetro con la masa, presionando bien los bordes.
  9. Pincha la base con un tenedor y cúbrela con papel de horno y legumbres secas o pesos de repostería.
  10. Hornea a 180°C durante 15 minutos, luego retira el peso y hornea otros 5 minutos más hasta que los bordes estén ligeramente dorados.

Prepara el relleno

  1. En una sartén sin aceite, dora la panceta o el bacon a fuego medio hasta que quede crujiente. Luego, escúrrelo sobre papel absorbente.
  2. En un bol grande, bate los huevos junto con la nata y la leche hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. Añade sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Remueve bien.
  4. Incorpora el queso Gruyère rallado, mezclando suavemente.

Monta y hornea

  1. Distribuye la panceta dorada sobre la base de la quiche.
  2. Vierte la mezcla de huevos y nata sobre la panceta, asegurándote de que quede bien repartida.
  3. Hornea la quiche a 180°C durante 30-35 minutos, o hasta que el centro esté firme y la superficie dorada.
En sus inicios, la quiche se preparaba con masa de pan. Con la refinada pastelería francesa, se cambió a masa quebrada (pâte brisée), logrando su textura crujiente actual. Fuente: Shutterstock

Deja reposar unos 10 minutos antes de desmoldar y servir.

Esta quiche Lorraine es perfecta para servir tanto caliente como fría, acompañada de una ensalada verde. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.