La joya escondida de Netflix sobre los orígenes del fútbol que es ideal para arrancar la semana
Una serie de 6 episodios de Netflix que utiliza el nacimiento del fútbol profesional para hablar de desigualdad, poder y cambios sociales.
Una serie de Netflix basada en hechos reales.
NetflixLa fiebre mundialista se impone por estos días en que se está celebrando el Mundial 2026. Lo cierto es que mucho antes de que el fútbol se transformara en una industria multimillonaria capaz de movilizar gobiernos, fortunas y audiencias de todo el mundo, era un entretenimiento reservado casi exclusivamente para jóvenes de familias acomodadas.
Ese es precisamente el corazón de Un juego de caballeros (The English Game), miniserie estrenada en 2020 y creada por Julian Fellowes, el responsable de Downton Abbey. Disponible en Netflix desde su lanzamiento, la producción pasó relativamente desapercibida frente a otros títulos históricos de la plataforma, aunque con el tiempo encontró un público fiel.
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De qué trata la serie Un juego de caballeros
La historia, inspirada en hechos reales, se sitúa en la Inglaterra de finales del siglo XIX, cuando las reglas del fútbol todavía estaba por definirse y la profesionalización del deporte era considerada poco menos que una herejía por la aristocracia.
En ese contexto aparece Fergus Suter (Kevin Guthrie), un talentoso futbolista escocés que llega a jugar para un equipo vinculado a una fábrica textil. Su presencia pone en evidencia una realidad, y es que en esa época los trabajadores no podían competir en igualdad de condiciones con los clubes integrados por estudiantes de las escuelas más prestigiosas del país.
En paralelo, la serie sigue a Arthur Kinnaird (Edward Holcroft), figura emblemática de la élite futbolística inglesa, que comienza a cuestionar las estructuras que sostienen ese sistema. De esta forma, el enfrentamiento deportivo termina convirtiéndose en una discusión sobre quién tiene derecho a participar, a progresar y a apropiarse de una tradición que hasta entonces pertenecía a unos pocos.
Si bien no se trata de una serie exclusivamente de fútbol, Un juego de caballeros utiliza se vale del deporte para hablar de las diferencias de clases y para narrar los orígenes del fútbol moderno, para comenzar a fijar las reglas que hoy conocemos.
Tráiler de Un juego de caballeros
Al igual que sucedió con Downton Abbey, Fellowes vuelve a poner el foco en las relaciones entre clases sociales y la manera en que los cambios económicos obligan a replantear viejas jerarquías. El fútbol funciona como metáfora de una Inglaterra industrial en plena transformación, donde obreros y aristócratas empiezan a compartir espacios que antes permanecían estrictamente separados.
Desde ese punto de vista, la serie muestra cómo el nacimiento del fútbol profesional fue un proceso lleno de resistencias, intereses económicos y disputas culturales. Incluso espectadores con escaso interés por el deporte pueden encontrar aquí un relato sobre movilidad social y modernización.
Un juego de caballeros funciona mejor para quienes disfrutan de los dramas históricos que para los fanáticos del fútbol en busca de una reconstrucción rigurosa de sus primeros años. A lo largo de los 6 episodios, la serie se toma algunas licencias narrativas, pero es una buena propuesta para conocer cómo un deporte terminó convirtiéndose en uno de los grandes motores culturales del planeta.


