La cómica y peligrosa anécdota de Camila Rojas en las grabaciones de Pasión de Gavilanes
Casi 20 años después del estreno de la primera temporada de Pasión de Gavilanes, llegó la continuación que tanto esperaban sus fanáticos. Hoy, Telemundo y Telecinco transmiten la secuela de esta historia que despertó pasiones en miles y miles de televidentes. A su elenco original (Danna García, Mario Cimarro, Paola Rey, Michel Brown, Natasha Klauss y Juan Alfonso Baptista) se sumaron nuevas y talentosas figuras como es el caso de Camila Rojas.
La actriz colombiana interpreta a Muriel Caballero, la hija de Rosario Montes. Sobre el vínculo con la joven, Zharick León, quien le da vida a su mamá en la ficción, contó: "Rosario Montes dueña de sus silencios, será devastadora ante la huella de sus objetivos y Muriel Caballero, su espejo. Un lazo inquebrantable que podría llegar a quebrarse por aquellas cosas inexplicables del destino”.
Caballero hacía tiempo que quería trabajar en la cadena de TV estadounidense propiedad de Comcast a través de la NBCUniversal y con Pasión de Gavilanes tuvo su gran chance. "Yo quería trabajar en Telemundo, que en México es muy fuerte y que supone pisar el terreno estadounidense. Cuando tuve la oportunidad, en Miami, me paré en la puerta de Telemundo y dije 'quiero trabajar aquí y lo decreto'. Meses después, mi mánager me mandó el casting y cuando lo vi no lo podía creer", señaló en diálogo con El Español.
Y detalló: "Lo veía difícil y no pensé que me seleccionarían para un proyecto tan importante. Consideraba que a lo mejor ahí no podía estar. Pero hice el casting, lo entregué y me olvidé. Dos meses después me llamaron para avisarme de que me quedaba con el personaje. Estaba tan en shock que no se lo conté a nadie hasta que pasó el tiempo".
Además, en la misma entrevista, contó una particular anécdota de las grabaciones de la tira. "Cuando grabé unas escenas de amor en un lago, con Bernardo Flores, y nos dio principios de hipotermia. Nos tuvieron que sacar porque llegó un momento en el que no cordinamos y no pudimos grabar más. Fue entre cómico y peligroso. Después contrataron a unos extras, expertos en el tema, e hicieron tomas abiertas. En las tomas cerradas lo intentamos y lo hicimos", indicó.