Jardín: el secreto para mantener las camelias radiantes en invierno
A pesar de su apariencia delicada, la camelia es una planta rústica que resiste hasta -15 °C, ideal para el jardín y balcones.
Belleza natural. Fuente: Shutterstock.
En invierno, cuando la mayoría de las plantas entran en estado de reposo, la naturaleza guarda un as ajo la manga para llenar de color el jardín. Se trata de la camelia (Camellia japonica). Esta planta rompe con los mitos.
La planta con flores para el jardín
Justo en la época de mayor frío, este arbusto despliega una paleta de colores vibrantes que va desde el blanco hasta el rosa y el rojo profundo.
Te puede interesar
Por qué hay que poner hojas de laurel detrás del inodoro: para qué sirve
Aunque su aspecto refinado suele asociarse erróneamente con una planta frágil o difícil de cuidar, los expertos en jardinería urbana confirman todo lo contrario: es una variedad sumamente rústica.
De hecho, la planta es capaz de resistir temperaturas extremas de hasta -15 °C, lo que la convierte en una candidata perfecta para los jardines, patios y balcones.
Cuidados
Para recrear el hábitat natural de donde proviene esta especie y asegurar que explote de color, solo hay que respetar tres requisitos fundamentales. Por un lado, las camelias aman la claridad, pero detestan el sol del mediodía. Deben estar ubicadas en zonas de semisombra o donde reciban una iluminación ambiental protegida para evitar que se quemen sus hojas y pimpollos.
Además, necesitan un suelo ligeramente ácido para poder absorber los nutrientes correctamente. Asimismo, sus raíces sufren con el exceso de cal de los suministros de red, lo que puede decolorar sus hojas. Lo ideal es aprovechar los días de invierno para juntar agua de lluvia o, en su defecto, usar agua corriente que haya reposado al menos 24 horas.
Las camelias son plantas que se adaptan a la perfección a la vida en macetas si se tiene en cuenta que necesita un buen drenaje para que escape el agua.
Su verdadero punto débil no es el frío extremo, sino la inestabilidad ambiental. Detestan que las cambien de lugar constantemente y sufren de inmediato si se las ingresa a ambientes con calefacción artificial.


