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Jam roly-poly: la receta tradicional y exitosa del clásico postre británico

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso jam roly-poly con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!
Jam roly-poly: el postre que te hará amar la cocina británica Foto: Shutterstock
Jam roly-poly: el postre que te hará amar la cocina británica Foto: Shutterstock

El jam roly-poly es un postre británico clásico que evoca memorias de la infancia y la cocina tradicional. Conocido por su apariencia de rollo y su corazón dulce de mermelada, este plato ha sido durante mucho tiempo un favorito en los hogares del Reino Unido. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando era común que los postres se prepararan con ingredientes básicos, pero se convirtieran en manjares reconfortantes y llenos de sabor. Apodado a veces como "el pudín de los escolares", el jam roly-poly se cocinaba tradicionalmente al vapor, envuelto en un paño y hervido, aunque las versiones modernas también pueden hornearse, ofreciendo una textura más dorada y firme.

Surgió en la época victoriana como un postre económico y sustancioso. Fuente: Shutterstock

La magia de este postre reside en su sencillez: una masa suave y esponjosa, elaborada con sebo o mantequilla, enrollada con una generosa capa de mermelada (generalmente de frambuesa o fresa), que al cocerse se transforma en un cilindro tierno y cálido, ideal para servir con natillas o crema inglesa. Su textura húmeda y su sabor intensamente dulce lo convierten en una delicia para los días fríos o para cualquier momento en el que se busque un toque de nostalgia gastronómica. ¡Vamos a la receta!

Tradicionalmente se cocinaba al vapor, no al horno. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

200 g de harina de trigo todo uso, 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear), 50 g de mantequilla fría (o sebo vegetal),
1 pizca de sal, 2-3 cucharadas de agua fría (según necesidad), 100 ml de leche, 6 cucharadas generosas de mermelada de frambuesa o fresa, 1 huevo batido (para barnizar), azúcar para espolvorear (opcional), mantequilla adicional para engrasar el molde, papel de horno y papel de aluminio.

 

Procedimiento

  1. Comienza precalentando el horno a 190 °C (375 °F). Engrasa ligeramente una hoja de papel de hornear con mantequilla y colócala sobre una bandeja. También puedes preparar un molde rectangular con una base de papel pergamino si prefieres una cocción más uniforme.
  2. En un bol grande, mezcla la harina, la levadura química y la sal. Añade la mantequilla fría en cubos pequeños y con las yemas de los dedos, frótala con la harina hasta obtener una mezcla arenosa, parecida a migas de pan. Agrega la leche poco a poco, mezclando con una cuchara de madera o tus manos, hasta formar una masa suave. No la trabajes demasiado; solo lo necesario para unir los ingredientes.
  3. Sobre una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo de aproximadamente 20 x 30 cm. Asegúrate de que el grosor sea parejo, de unos 5 mm. Extiende la mermelada sobre la masa dejando un borde de 2 cm alrededor para evitar que se derrame al enrollar. Usa una espátula para distribuir la mermelada de forma uniforme.
  4. Con cuidado, comienza a enrollar la masa desde uno de los lados largos, como si hicieras un brazo gitano. Sella bien los bordes presionando con los dedos. Coloca el rollo con la unión hacia abajo sobre el papel de horno preparado. Si lo deseas, barnízalo con huevo batido para un acabado dorado brillante.
  5. Cubre el rollo con otra hoja de papel de horno y luego con papel de aluminio. Hornea durante 30 minutos cubierto para evitar que se reseque, luego retira la cobertura y hornea por otros 10-15 minutos hasta que esté dorado y crujiente por fuera. El interior debe permanecer suave y jugoso.
La mermelada de frambuesa es la más usada, aunque también se prepara con fresa o ciruela. Fuente: Shutterstock


Deja enfriar el jam roly-poly durante unos 5 minutos antes de cortarlo en rodajas gruesas. Sirve caliente acompañado de natillas, crema batida o helado de vainilla. Si lo deseas, espolvorea con un poco de azúcar para decorar.

El jam roly-poly es un postre sencillo pero encantador que combina tradición y sabor en cada bocado. Ideal para los amantes de los dulces clásicos, su textura esponjosa y su centro de mermelada lo convierten en una delicia reconfortante. Pruébalo y revive la esencia de la repostería casera británica. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.