¡Increíble! Crepes de papas que se derriten en la boca: receta casera paso a paso.
Receta de crepes de papas: una opción deliciosa, liviana y versátil para sorprender en cualquier comida del día.
¿Nunca hiciste crepes de papa?. Probá esta receta fácil y rica que le encantará a todos.
ShutterstockEsta receta de crepes de papas es ideal si buscás una opción sencilla, versátil y deliciosa. Perfecta para platos salados, se adapta a todo tipo de rellenos: verduras, carnes, quesos o salsas. Con pocos ingredientes y un resultado sabroso, es una excelente alternativa para variar tus comidas cotidianas.
Los crepes de papas son una preparación tan deliciosa como práctica, perfecta para cualquier momento del día. Es una fusión entre la suavidad de los tradicionales panqueques y el sabor único de la papa cocida. Su textura es más densa y sabrosa que la de un crepe clásico, pero igualmente maleable, lo que permite doblarlos, enrollarlos o rellenarlos con todo tipo de ingredientes, desde verduras salteadas hasta carnes, quesos o salsas cremosas. Además, son aptos para personas que desean reducir el consumo de harinas tradicionales, ya que utilizan una menor cantidad y pueden adaptarse a versiones sin gluten. Es ideal para aprovechar papas cocidas que hayan sobrado o para darle un giro original a las comidas cotidianas. Su preparación es fácil y rápida, y con unos pocos ingredientes se pueden lograr resultados sorprendentes. Una vez que los pruebes, seguramente los incluirás en tu menú habitual.
Ingredientes
2 papas medianas (aproximadamente 400 g), 2 huevos, ½ taza de leche (125 ml), 3 cucharadas de harina 0000, 1 cucharada de almidón de maíz (opcional), sal a gusto, pimienta negra a gusto, nuez moscada a gusto (opcional), manteca o aceite para la sartén.
Paso a paso para que prepares crepes de papas
- Comienza pelando las papas y cortándolas en trozos medianos para que se cocinen más rápido. Colócalas en una olla con agua fría y una pizca de sal. Lleva al fuego y cocina hasta que estén bien tiernas, lo que llevará entre 15 y 20 minutos. Una vez listas, escúrrelas bien y colócalas en un bowl. Písalas con un tenedor o pisa papas hasta obtener un puré liso, sin grumos. Deja enfriar durante unos minutos antes de continuar.
- Al puré de papa ya tibio, agrega los huevos y mezcla bien hasta integrarlos. Luego incorpora la leche poco a poco, batiendo con batidor de mano o tenedor hasta que la preparación quede suave y fluida. Añade la harina (y el almidón de maíz si deseas una textura más elástica), junto con sal, pimienta y nuez moscada al gusto. La mezcla debe quedar líquida, pero con cuerpo. Si la ves muy espesa, puedes agregar un poco más de leche hasta lograr la consistencia deseada. Deja reposar 5 minutos para que la harina se hidrate bien.
- Calienta una sartén antiadherente (preferentemente de unos 20 cm de diámetro) a fuego medio y pincélala con manteca derretida o un poco de aceite. Vierte un cucharón de la mezcla en el centro de la sartén y gira rápidamente para cubrir toda la superficie con una capa delgada. Cocina durante 1 o 2 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse y despegarse solos. Da vuelta con cuidado usando una espátula y cocina del otro lado por un minuto más. Repite el proceso con el resto de la mezcla, enmantecando o aceitando la sartén cada dos o tres crepes para evitar que se peguen.
- A medida que los vayas cocinando, apílalos en un plato y cúbrelos con un repasador limpio para que conserven el calor y la humedad. Si los vas a usar más tarde, puedes conservarlos en la heladera tapados hasta 2 días, o incluso congelarlos intercalando separadores.
De la cocina a tu mesa
Los crepes de papas se pueden servir de múltiples maneras. Una opción clásica es rellenarlos con espinaca salteada y ricota, cubrirlos con salsa blanca y gratinarlos al horno. También quedan deliciosos con pollo desmenuzado y queso, champiñones salteados con cebolla, o simplemente con un poco de queso rallado y perejil picado por encima. Si prefieres una versión más simple, puedes servirlos enrollados con una salsa por encima, como una de tomate casera o una crema de zapallo. ¡Y a disfrutar!



