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Incrébles nuggets de pollo caseros: receta sencilla y práctica

Receta fácil de nuggets de pollo caseros: crujientes por fuera, jugosos por dentro y perfectos para toda la familia.

Receta rápida y sencilla de unos deliciosos y crujientes nuggets de pollo

Receta rápida y sencilla de unos deliciosos y crujientes nuggets de pollo

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Esta receta de nuggets caseros es perfecta para quienes quieren disfrutar de un clásico de la cocina rápida, pero con un toque más natural y saludable. Los nuggets de pollo hechos en casa son fáciles de preparar, deliciosos y mucho más confiables que los industriales, ya que sabes exactamente qué ingredientes estás utilizando.

Aunque suelen relacionarse con comida rápida, hacerlos en casa permite ajustar la preparación al gusto personal. Empanarlos con pan rallado y si lo deseas agregarles queso rallado, les da esa textura crujiente irresistible,. Se pueden freír, hornear o incluso hacer en freidora de aire, según tus preferencias. Incluye un empanizado sabroso, condimentos equilibrados y una forma sencilla de obtener nuggets tiernos por dentro y dorados por fuera.

Ya sea que los prepares para un día de película, una reunión informal o para guardar en el congelador como solución rápida entre semana, estos nuggets caseros te sorprenderán por su sabor y versatilidad. Los puedes acompañar con puré de papas, el topping que más te guste o solos.

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Aunque populares en todo el mundo, los nuggets fueron inventados en EE.UU. en los años 50 por un científico alimentario llamado Robert C. Baker. Una receta única

Aunque populares en todo el mundo, los nuggets fueron inventados en EE.UU. en los años 50 por un científico alimentario llamado Robert C. Baker. Una receta única

Ingredientes

500 g de pechuga de pollo, 1 diente de ajo, 1/2 cucharadita de sal, 1/4 cucharadita de pimienta negra, 1/2 cucharadita de pimentón dulce (opcional), 1 huevo, 3 cucharadas de leche, 100 g de pan rallado, 50 g de queso rallado (opcional), 50 g de harina de trigo, aceite vegetal para freír o rociar si los horneas.

En pocos pasos prepara tus nuggets caseros

  1. Corta las pechugas de pollo en cubos medianos. Si prefieres una textura más suave y uniforme, puedes picar el pollo en un procesador de alimentos junto con el ajo, la sal, la pimienta y el pimentón, hasta obtener una masa compacta. Si no tienes procesador, simplemente pica el pollo muy finamente y mézclalo con los condimentos en un bol.
  2. Con las manos ligeramente húmedas, toma porciones de la mezcla de pollo y dales forma de nuggets, ovalados o redondos, según tu gusto. Si quieres un acabado más regular, puedes usar moldes o una cuchara de helado pequeña. Coloca los nuggets formados sobre una bandeja o plato.
  3. En un plato hondo, bate el huevo con la leche. En otro plato, coloca la harina. En un tercer plato, mezcla el pan rallado con el queso rallado (si decides usarlo). El queso aporta sabor extra y un dorado más atractivo.
  4. Pasa cada nugget primero por la harina, luego por la mezcla de huevo y finalmente por el pan rallado con queso. Asegúrate de que queden bien cubiertos en cada paso. Colócalos de nuevo sobre la bandeja.

Cocina los nuggets (tres opciones)

  1. Fritos: Calienta abundante aceite en una sartén o cazo profundo a fuego medio-alto. Fríe los nuggets en tandas durante 3-4 minutos por cada lado o hasta que estén dorados y cocidos por dentro. Retíralos y escúrrelos sobre papel absorbente.
  2. Al horno: Precalienta el horno a 200 °C. Coloca los nuggets sobre una bandeja con papel vegetal y rocía con un poco de aceite. Hornea durante 20-25 minutos, volteándolos a mitad de cocción para que se doren uniformemente.

  3. En freidora de aire: Precalienta la freidora de aire a 190 °C. Cocina los nuggets durante 12-15 minutos, girándolos a la mitad del tiempo para que queden crujientes por todos lados.

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La receta de los nuggets hechos en casa permiten evitar conservantes, exceso de sodio y grasas saturadas que suelen encontrarse en los industriales.

La receta de los nuggets hechos en casa permiten evitar conservantes, exceso de sodio y grasas saturadas que suelen encontrarse en los industriales.

De la cocina a tu mesa

Sirve los nuggets caseros calientes, acompañados de tus salsas favoritas como kétchup, mostaza, salsa barbacoa o mayonesa casera. También van muy bien con una guarnición de ensalada fresca, papas al horno o arroz.

Estos nuggets caseros no solo son una opción más saludable que los comerciales, sino también una oportunidad para experimentar en la cocina. Puedes añadir hierbas, cambiar el empanizado por copos de maíz triturados o incluso hacer una versión con verduras integradas en la mezcla. Si te sobran, puedes congelarlos antes o después de cocinarlos y tener siempre listos para una comida rápida y sabrosa. ¡Y a disfrutar!