Hummus casero: receta fácil y deliciosa para todos
El hummus es una crema o puré tradicional del Medio Oriente que se ha convertido en un alimento popular en todo el mundo gracias a su sabor delicioso, versatilidad y beneficios nutricionales. Su ingrediente base son los garbanzos, una legumbre rica en proteínas, fibra y minerales, que se combina con tahini (pasta de sésamo), jugo de limón, ajo y aceite de oliva para crear una mezcla suave y cremosa. Aunque se puede encontrar fácilmente en supermercados, hacer hummus casero permite controlar la frescura de los ingredientes y ajustarlo al gusto personal.
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El hummus es increíblemente versátil: se puede usar como un dip para vegetales, galletas o pan pita, untarse en sándwiches y wraps, o incluso servirse como guarnición junto a carnes o ensaladas. Además, es una opción perfecta para personas que siguen dietas vegetarianas o veganas, ya que proporciona proteínas vegetales de alta calidad y grasas saludables.
Este plato no solo destaca por su sabor y textura, sino también por sus beneficios para la salud, ayudando a mantener niveles saludables de colesterol, mejorar la digestión y proporcionar energía sostenida. Fácil de preparar y con ingredientes accesibles, el hummus es una excelente adición a cualquier menú. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
1 taza de garbanzos secos o 2 tazas de garbanzos cocidos en lata (escurridos y enjuagados), 1/4 de taza de tahini, 1-2 dientes de ajo, 2-3 cucharadas de jugo de limón fresco, 2-3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, 1/2 cucharadita de comino molido, 1/2 cucharadita de sal, 2-4 cucharadas de agua o líquido de cocción de los garbanzos, pimentón dulce o picante (opcional), perejil fresco finamente picado (opcional), semillas de sésamo tostadas o piñones para decorar (opcional).
Procedimiento
- Si usas garbanzos secos remójalos en agua fría durante al menos 8 horas o toda la noche.
- Luego, escúrrelos y enjuágalos. Cocina los garbanzos en una olla con abundante agua y una pizca de sal durante aproximadamente 1-1,5 horas o hasta que estén tiernos. Puedes agregar una pizca de bicarbonato de sodio al agua de cocción para ayudar a suavizar los garbanzos y hacer que la piel se despegue más fácilmente.
- Una vez cocidos, escúrrelos y reserva un poco del líquido de cocción.
- Si usas garbanzos enlatados escúrrelos y enjuágalos bien para eliminar el líquido de la conserva. Esto también ayudará a reducir el contenido de sodio si la lata tiene garbanzos con sal.
- En un procesador de alimentos, agrega los garbanzos cocidos, el tahini, los dientes de ajo, el jugo de limón, el comino y la sal. Procesa durante 1-2 minutos hasta que la mezcla comience a volverse suave.
- Con el procesador en marcha, añade lentamente el aceite de oliva y un par de cucharadas de agua (o líquido de cocción de los garbanzos). Procesa por otros 2-3 minutos hasta obtener una textura muy suave y cremosa. Si el hummus está demasiado espeso, añade más agua, una cucharada a la vez, hasta alcanzar la consistencia deseada.
- Prueba el hummus y ajusta los sabores si es necesario, añadiendo más limón, sal o comino según tu preferencia.
Transfiere el hummus a un plato o bol, haz un pequeño hueco en el centro con una cuchara y rocía con un buen chorro de aceite de oliva por encima.
Espolvorea pimentón, semillas de sésamo o piñones tostados, y decora con perejil fresco picado.
Sirve el hummus con pan pita, palitos de zanahoria, pepino, apio o chips de pita tostados. También es excelente como acompañamiento de falafel, shawarma o en wraps de vegetales.
¡Y listo! Ya tienes un hummus delicioso, cremoso y lleno de sabor listo para saborear. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

